Dos camiones cargados con madera fueron quemados la madrugada del viernes en una convulsionada zona del sur de Chile donde horas antes indígenas mapuches que protestaban por la construcción de un aeropuerto en sus territorios se enfrentaron con policías.

Según el informe policial, un grupo de encapuchados interceptó durante la madrugada los dos camiones, obligó a los conductores a bajar de ellos y les prendió fuego. Los encapuchados lanzaron consignas en favor de las reivindicaciones de la principal etnia indígena del país. El hecho se registró en la provincia de Arauco, unos 600 kilómetros al sur de esta capital.

Algo más al sur, en la región de la Araucanía, un grupo de mapuches se enfrentó el jueves con la policía durante una manifestación contra la próxima construcción de un aeropuerto en territorios reivindicados por los indígenas. El grupo bloqueó una carretera y lanzó piedras a los policías, que los reprimieron con gases lacrimógenos.

Uno de los encapuchados portaba un arma, aparentemente una escopeta, que disparó hacia los policías. Dos policías resultaron con lesiones menores producto de las pedradas, según el informe policial.

Los mapuches sostienen que las autoridades no los consultan por la ejecución de proyectos de inversión en territorios indígenas, como lo contempla el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Señalaron que reclamarán ante ese organismo.

Los mapuches han tenido en los últimos años una serie de enfrentamientos con la policía, han ocupado haciendas supuestamente usurpadas y han realizado varios tipos de protestas. También han reclamado por los juicios que se les han seguido a quienes fueron acusados de acciones violentas y han llevado a cabo prolongadas huelgas de hambre reclamando procesos justos.

La situación de los mapuches, que constituyen una minoría de alrededor de un millón de personas, ha sido criticada por organismos internacionales por la discriminación y la represión policial de la que suele ser objeto. El jueves un policía fue condenado a cinco años de prisión por haber dado muerte a un joven mapuche en la región de la Araucanía durante incidentes en agosto de 2009.