Las autoridades estadounidenses detuvieron a 53 extranjeros con delitos pendientes, 28 de ellos de países latinoamericanos, en una operación de cuatro días en los alrededores de Boston, informó hoy el departamento de inmigración.

Todos los detenidos tenían cargos por delitos, 22 de ellos por haber cometido violaciones de mayor gravedad del código penal estadounidense, como crímenes violentos, asaltos sexuales o tráfico de drogas.

Las detenciones se produjeron en una amplia operación iniciada el pasado 18 de noviembre hasta el día de ayer en la que participaron efectivos de varios departamentos de policía y más de 70 agentes de inmigración y aduanas.

De los detenidos 42 son hombres y 11 mujeres con edades entre los 25 y los 61 años, que ahora están bajo custodia a la espera de que se inicie el proceso para repatriarlos, según indicó el departamento de inmigración.

El mayor grupo de arrestados por nacionalidad corresponde a la República Dominicana, del resto dos son brasileños, dos mexicanos, tres de Trinidad, cuatro de Haití, así como un colombiano, un guatemalteco, un peruano y tres jamaicanos.

Los demás detenidos provienen de Albania, Argelia, Angola, Canadá, Italia, Portugal, Cabo Verde, Ghana, Irlanda, Filipinas y Vietnam.

Vincent Archibeque, uno de los responsables del dispositivo, indicó que estas operaciones "son uno de los muchos instrumentos que tiene el departamento de inmigración y aduanas para reducir de manera efectiva el crimen en las calles y las comunidades de Nueva Inglaterra".

En septiembre, una operación similar en la misma zona se saldó con 111 extranjeros con delitos detenidos.