Un funcionario económico de alto rango del gobierno chino apeló el lunes a enviados estadounidenses para su cooperación en negociaciones comerciales a revivir la economía global y enfatizó las metas compartidas en vez de las disputas sobre divisas y otros temas que los divide.

Wang Qishan, vicepresidente de China, hizo un llamado a conversar con funcionarios de Estados Unidos a fin de realizar esfuerzos conjuntos para garantizar una "vitalidad económica" global.

"Estamos enfrentando una crisis económica global muy seria", dijo Wang el lunes en la reunión del Comité Conjunto Estados Unidos-China sobre Negocios y Comercio, que se lleva a cabo en la ciudad de Chengdu, en el suroeste de China.

"Garantizar una economía saludable es responsabilidad de cada nación. El progreso desequilibrado es mejor que el declive equilibrado", comentó Wang a funcionarios estadounidenses.

Durante la reunión, el secretario de Comercio de Estados Unidos, John Bryson, advirtió que las posturas sobre los acuerdos comerciales con China empeoran en Washington.

"Muchos en Estados Unidos, entre ellos la comunidad empresarial y el Congreso, avanzan hacia una visión más negativa de nuestra relación comercial", aseveró Bryson a Wang y a otros funcionarios chinos.

Líderes de la mayor economía y la segunda más grande del mundo han prometido trabajar juntos para apuntalar el crecimiento global, pero los lazos se han tensado ante las quejas sobre los controles de China sobre el tipo de cambio y el acceso a sus mercados. Por su parte, a Beijing le preocupan las acciones de Washington para extender su presencia política y militar en Asia.

El comercio se encuentra en un punto particularmente delicado ante los altos niveles de desempleo en Estados Unidos y las esperanzas del gobierno estadounidense de revivir el crecimiento económico por medio de un impulso a las exportaciones.

El Comité Conjunto Estados Unidos-China sobre Negocios y Comercio, que se reúne dos veces al año, pretende distender las tensiones comerciales al enfocarse en las disputas políticas por separado. Reuniones anteriores han generado promesas de Beijing para reducir las barreras a las importaciones de carne de res proveniente de Estados Unidos y combatir la desenfrenada piratería de software en China.

La agenda de la reunión incluye temas de comercio e inversión, productos agrícolas y control de calidad, tecnología y derechos de propiedad intelectual.