Las personas tendrían mayor riesgo de sufrir un derrame de acuerdo con su grupo sanguíneo, según un estudio conocido el miércoles. Las personas del grupo AB y las mujeres del B tendrían mayores probabilidades de sufrir un derrame que las del grupo 0, el más común.

El estudio no pudo demostrar la existencia del vínculo. Pero coincide con otros que vinculan el grupo al mayor riesgo de padecer coágulos en las piernas y ataques cardíacos. Se ha vinculado el grupo 0 con un mayor riesgo de hemorragia, lo cual implica menor riesgo de coágulos, la causa de la mayoría de los derrames.

"Existen pruebas crecientes de que el grupo sanguíneo puede afectar la probabilidad de sufrir una enfermedad crónica", dijo una de las autoras principales del estudio, la doctora JoAnn Manson, jefa de medicina preventiva en el Brigham and Women's Hospital de Harvard.

"No queremos alarmar a la gente, que quede claro. Pero es un elemento más de riesgo del cual conviene estar enterados" y una razón más para controlar el colesterol y la presión arterial, añadió.

El estudio, dirigido por el doctor Lu Qi, fue presentado el miércoles en una conferencia de la Asociación Cardiológica Estadounidense. Abarcó a 90.000 hombres y mujeres observados a lo largo de dos décadas, de los cuales 2.901 sufrieron derrames.

¿A qué se debe la mayor incidencia en algunos grupos?

El tipo sanguíneo depende de ciertas proteínas en la superficie de los glóbulos rojos. Sobre esa base, en los primeros años de vida se crean patrones de respuesta del sistema inmunitario. En ciertos grupos sanguíneos, los glóbulos rojos tienen mayores probabilidades de acumularse y adherirse a las paredes de los vasos, lo que prepara el terreno para un coágulo, dijo Manson.