Dirigentes del movimiento estudiantil criticaron el miércoles las negociaciones de último momento entre el gobierno y la oposición, entre "peces grandes", sobre la partida educacional del Presupuesto 2012, a pesar de que la centroizquierda había prometido no mantener tratativas "entre cuatro paredes".

Giorgio Jackson, vocero de la agrupación de dirigentes universitarios, dijo que "a mí me frustra enormemente haber estado seis meses movilizados, que las familias hayan asumido costos tremendos, para que en las instancias de diálogo que tuvimos el gobierno no haya sido capaz de ofrecer algo que hoy, de forma bilateral con la oposición en una negociación de Presupuesto, esté dispuesto a hacerlo".

"El gobierno pudo haber puesto paños fríos mucho antes de este conflicto y no hubo voluntad", añadió.

En opinión de Jackson, el gobierno no quiso ofrecer nada antes porque, "no quiere sentar precedentes de que un movimiento social pueda tener una victoria, sino que todo lo contrario, lo quiere vencer".

Los estudiantes de las 25 universidades públicas y los secundarios se rebelaron hace seis meses, se tomaron escuelas, campus académicos, colegios y desarrollaron paros nacionales para exigir una educación gratuita y de calidad y el fin al lucro en todo el sistema de enseñanza, y el regreso de las administración de los colegios del segundo ciclo desde las alcaldías al Estado.

Entre las pocas reivindicaciones que han obtenido hasta ahora figuran la disminución de las tasas de interés de los préstamos bancarios a los universitarios del 6 al 2% y la reprogramación de las deudas atrasadas de unos 100.000 estudiantes con la banca. Las dos materias se tramitan en sendos proyectos en el Congreso.

La oposición de centroizquierda, que gobernó 20 años el país, hasta marzo del 2010, más dos colectividades izquierdistas menores, presentó un documento de reformas educacionales con la idea de que el gobierno del presidente Sebastián Piñera lo incorpore a la ley del Presupuesto 2012. Allí piden elevar la cobertura en becas del 40 al 70% de los estudiantes de las familias más pobres.

El gobierno accedió a elevar las becas a un 40% ahora y gradualmente, en los próximos años a un 60%. El ministro de Educación, Felipe Bulnes, se reunió con la disidencia para tratar el tema de las ayudas económicas.

El senador Andrés Zaldívar, a la cabeza del equipo negociador opositor, dijo al término de la cita que "nos hemos dispuesto continuar las conversaciones, para ver cuál es la respuesta del gobierno al planteamiento de la oposición, y apenas conozcamos este planteamiento, veremos la posibilidad de seguir avanzando".

El plazo para aprobar el presupuesto vence el 30 de noviembre, de lo contrario, regirá el de este año.

Las negociaciones se llevan adelante a pesar de que la oposición había prometido no negociar con el gobierno ni el oficialismo "entre cuatro paredes".

"Siempre lo supimos, en este momento están jugando los peces grandes y están viendo cómo las bancadas políticas están negociando a espaldas de este movimiento", declaró Guillermo Petersen, presidente de los alumnos de la Universidad de Concepción.

El vocero de los secundarios, Alfredo Vielma, dijo que el gobierno debió haber admitido hace mucho tiempo que estaba dispuesto a aumentar la cobertura en becas, y "nosotros hasta quizás podríamos estar desmovilizados".