El tío del presidente sirio Bashar Assad, un ex vicepresidente y destacado militar, se unió al coro de voces que desea el fin del régimen encabezado por su sobrino.

Rifaat Assad, en una entrevista con The Associated Press desde su autoexilio en París, sostuvo que el pueblo sirio quiere a otro Assad como líder: él.

El ex militar, de 74 años, ha redoblado las críticas a su sobrino, cuyo régimen de 11 años se encamina al aislamiento internacional tras 8 meses de cruentas represiones contra un movimiento de protesta popular.

Rifaat Assad comandaba una unidad militar de elite cuando era presidente su hermano Hafez, el dictador sirio y padre de Bashar. Presuntamente el tío tuvo participación en la matanza en 1982 de miles de personas en la ciudad norteña de Hama.

Rifaat criticó a su sobrino, cuyo régimen se encamina al aislamiento internacional por su represión brutal de los manifestantes que buscan su renuncia. Las Naciones Unidas calculan que 3.500 personas han muerto desde que comenzó el levantamiento a mediados de marzo.

"Vamos a derribarlo", afirmó el tío desde su lujosa mansión cerca del Arco de Triunfo en París. "Aunque lleve tiempo y sea difícil, voy a trabajar para derribar el régimen y dar poder al pueblo".

En la entrevista, Rafaat Assad negó que tuviese que ver con la matanza de Hama donde las fuerzas del régimen atacaron con gases a los residentes. Asimismo habló de un nuevo movimiento de oposición que contribuyó a crear y se presentó como un posible líder de transición.

Rifaat, que también intentó infructuosamente arrebatar el poder a su hermano a mediados de los años 80, caracterizó a su sobrino como un individuo débil e incapacitado para gobernar, y dijo que debía volver a su profesión de oculista.

Rifaat agregó que ha oído "muchas voces en Siria, el mundo árabe y más allá de que la crisis en Siria sólo puede ser resuelta por Rifaat al-Assad", aunque no entró en detalles.

Las presiones internacionales han aumentado sobre el régimen para que detenga el derramamiento de sangre, no solamente desde occidente sino también desde los vecinos de Siria. Pero hasta ahora todos han evitado recomendar una intervención militar, por temor a que se repita el caos de Libia.