El flamante gobierno de coalición griego ganó un voto de confianza en el parlamento por una sólida mayoría el miércoles, respaldando la promesa del primer ministro Lucas Papademos de acelerar las reformas a largo plazo y obtener un nuevo acuerdo de rescate.

Los legisladores votaron a favor del gobierno conformado por la mayoría socialista, la oposición conservadora y un pequeño partido nacionalista de derechas.

De los 300 parlamentarios, 255 votaron a favor del nuevo gobierno, 38 en contra y siete se abstuvieron.

El gobierno interino de Papademos, que ejercerá el poder por unos pocos meses, tendrá que poner en práctica las reformas económicas y las draconianas medidas de austeridad pactadas el mes pasado para evitar la bancarrota de Grecia, incluyendo el aumento de los impuestos y la suspensión de unos 30.000 funcionarios públicos con salario parcial.

La coalición de Papademos tuvo los votos en contra de los partidos de extrema izquierda y los comunistas.

Grecia está inmersa en un debate que le ha puesto al borde de la bancarrota. A cambio de los créditos de rescate, el gobierno anterior tuvo que aceptar un nuevo programa de austeridad muy impopular, con repetidos aumentos de impuestos, reducción de las pensiones y contracción de los salarios de los funcionarios públicos.

Antes de la votación, Papademos pidió la unidad a fin de garantizar que Grecia se mantenga en la eurozona, e insistió que su breve tarea gubernamental es "desproporcionadamente larga" para el tiempo que ocupará el poder. Las elecciones tendrán lugar el 19 de febrero.

"No hay soluciones mágicas", agregó.

"Agradezco a todos aquellos diputados que respaldaron al gobierno y le otorgaron un voto de confianza. Creo que cada uno de esos votos representa una solución responsable para evitar que peligre la membresía de nuestro país en la eurozona", insistió el primer ministro.

Tras la votación, Papademos se entrevistará con Charles Dallara, del Instituto Internacional de Finanzas, un grupo global de cabildeo creado por los bancos. Dallara dialogará además con el ministro de Hacienda Evángelos Venizelos, y los funcionarios griegos negociarán por teléfono con los banqueros de París y Francfort sobre el acuerdo de la deuda pactado el mes pasado en Bruselas.

"Vine con una actitud esperanzadora, esperando que podamos poner en marcha las decisiones adoptadas en Bruselas", dijo Dallara a The Associated Press. "Creo que podremos ayudar al nuevo gobierno en Atenas".