La policía de Río de Janeiro ha decomisado un arsenal compuesto por 69 fusiles, tres ametralladoras y otras armas, así como munición de diverso calibre en las tres favelas que fueron ocupadas el domingo por las fuerzas de seguridad, según un balance parcial divulgado hoy.

"En tres días de ocupación en las comunidades de la Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu, las policías Civil y Militarizada han incautado 69 fusiles" de diversa procedencia, señaló la Gobernación de Río de Janeiro en un comunicado divulgado hoy.

Las autoridades tomaron el pasado domingo, sin disparar un solo tiro, las tres favelas, vecinas de barrios acomodados de Río de Janeiro, como Gávea y San Conrado, y desde entonces no han cesado los hallazgos de escondites de armas, municiones y drogas.

Según el balance, el hallazgo más reciente se produjo esta mañana cuando el Batallón de Operaciones Especiales (Bope), cuerpo de elite de la Policía Militarizada, que lideró la ocupación, encontró en la Rocinha 16 fusiles, entre ellos cinco AK-47, dos FAL y uno M-16, así como una ametralladora, dos escopetas, dos pistolas, nueve granadas y 123 cargadores para fusil.

Ese decomiso se suma a los de otras armas efectuado el domingo y el lunes en distintas partes de las favelas ocupadas.

La víspera, los policías, con la ayuda de informantes, habían recuperado otros cuatro fusiles, cinco pistolas, dos bazucas, una ametralladora, 14 granadas, abundante munición y una cantidad no especificada de cocaína en un depósito construido a más de dos metros bajo tierra.

El secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, visitó hoy Vidigal donde afirmó que la policía tomó las tres favelas para "asegurar el derecho de ir y venir de los ciudadanos y para recuperar la ciudadanía en un territorio dominado por el tráfico de drogas desde hace 40 años".

La ocupación de esa tres favelas fue el primer paso para la instalación en el sector de una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), un modelo que combina la autoridad con inversiones sociales y que ya funciona con éxito en otras 18 barriadas cariocas.

Al respecto, Beltrame reiteró que el Gobierno regional pretende implantar 40 UPP en la ciudad hasta 2014, año en que Brasil celebrará el Mundial de fútbol, que tiene entre sus sedes a Río de Janeiro.

La ocupación policial de la Rocinha y Vidigal era una prioridad para las autoridades porque por la dos favelas pasan importantes avenidas que comunican la zona sur, la más rica y turística de la ciudad, con la Barra da Tijuca, el barrio de mayor crecimiento inmobiliario y donde se construirán hoteles y escenarios para el Mundial y los Juegos Olímpicos de 2016.

Según la Empresa de Obras Públicas del Estado de Río de Janeiro, en las favelas ocupadas, habitadas por al menos 85.000 personas, se invertirán 328 millones de reales (unos 187 millones de dólares) en obras de infraestructura hasta finales de 2012.