Perú pidió perdón a deudos de nueve campesinos sepultados el domingo que fueron asesinados en 1992 por un escuadrón militar clandestino que realizaba sus acciones con conocimiento del entonces presidente Alberto Fujimori.

Es la primera vez que un gobierno pide perdón a deudos de víctimas por violaciones de derechos humanos por propia voluntad. En 2006, el gobierno de Alejandro Toledo lo hizo en otro caso, pero por orden judicial.

Los restos óseos de los nueve campesinos fueron hallados por casualidad en agosto cuando arqueólogos excavaban en una zona costera llamada Huaca Corral, en la provincia de Virú, a 447 kilómetros al norte de Lima.

Isabel Coral, funcionaria de la Presidencia del Consejo de Ministros, dijo a familiares que el perdón es un "acto simbólico que ejecuta el gobierno para reconocer a los deudos, por haber sido víctimas de los trágicos sucesos ocurridos entre 1980 y 2000 (período en el que se incorpora el gobierno de Fujimori que fue de 1990 a 2000) donde los derechos humanos fueron vulnerados".

Añadió que se "procederá a la reparación material por los daños sufridos a los familiares". El gobierno costeó los funerales al que acudieron unas 500 personas en la provincia de El Santa, a 366 kilómetros al norte de Lima.

La Comisión de la Verdad, que investigó ampliamente la guerra interna que desangró Perú entre 1980 y 2000, reportó las desapariciones de los mencionados campesinos y las atribuyó al grupo militar Colina.

Los militares secuestraron a los campesinos en mayo de 1992 en la provincia costera de El Santa, los llevaron 81 kilómetros al norte y los mataron a tiros en la zona de Huaca Corral donde se encontraron enterrados los restos este año.

Gloria Cano, abogada de los familiares, dijo a la AP que los deudos piden una reparación civil total de unos 1,5 millones de dólares a los encarcelados militares integrantes de Colina. La Corte Suprema emitirá su fallo a fines de 2011.

Colina fue un destacamento del Ejército, integrado por más de 25 militares, que funcionó con conocimiento del presidente Fujimori como parte de la estrategia de guerra contra los grupos subversivos que asolaban el país.

En 2009, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad como "autor mediato" de la muerte de 25 personas asesinadas por los militares del grupo Colina en otras dos matanzas.

Fujimori, de 73 años, está preso en una cárcel del este de Lima.