La guerrilla colombiana de las FARC ratificó hoy, al recordar la muerte de su jefe máximo, alias "Alfonso Cano", que persistirá en la búsqueda de una solución política al conflicto interno, pero sin el previo desarme de su fuerza.

En una segunda comunicación con motivo de la muerte en combate de Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano", el mando central de la organización recordó que el líder desaparecido siempre había descartado cualquier posibilidad de desmovilización.

"Cano" murió el pasado 4 de noviembre por la noche en las montañas de Suárez, localidad del departamento suroccidental del Cauca, en una operación de las fuerzas de seguridad colombianas.

"Las FARC rendimos sentido homenaje a la memoria de nuestro comandante Alfonso Cano", expresó el Secretariado del Estado Mayor Central de la organización en un comunicado difundido por internet.

"Por nuestro pueblo y por él, nos comprometemos a persistir en la búsqueda de la solución política hasta alcanzar una paz democrática con dignidad y justicia social", añadió el mando del grupo insurgente, en armas desde 1964.

La jerarquía rebelde recordó que el jefe desaparecido había expresado en algún momento que desmovilizarse "es sinónimo de inercia, es entrega cobarde, es rendición y traición a la causa popular y al ideario revolucionario (...), es una indignidad".

En este sentido, el Secretariado rebelde consideró que la resistencia guerrillera y la voz en alto del pueblo en protesta "no pueden cesar con un falso llamado a la negociación y el consenso".

"Cualquier intento de desmovilizar la lucha popular sin la concertación de soluciones que erradiquen sus causas estará llamado al fracaso", puntualizó el mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Tras repasar las políticas del presidente Juan Manuel Santos, de quien dijo que busca enriquecer más a los más ricos y hundir más en la miseria a los más pobres, el Secretariado reivindicó las formas de lucha con marchas y protestas en las calles y la guerrillera en las montañas.

Las FARC no aludieron en ningún momento a la sucesión en la jefatura máxima de la organización, de la que "Cano" fue el segundo comandante en jefe en toda la historia, después de su fundador, Pedro Antonio Marín ("Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo").

Marín murió el 26 de marzo de 2008, casi octogenario, de una crisis cardiaca, según informó en su momento el Secretariado rebelde.