El presidente Sebastián Piñera se comprometió hoy a mejorar la calidad de la enseñanza tras firmar el proyecto de ley que crea en Chile la Superintendencia de Educación Superior, cuando transcurren seis meses de un conflicto que busca una instrucción pública gratuita y de carácter.

Piñera hizo un llamado a asumir el desafío de mejorar la educación "con buena voluntad, con espíritu de diálogo, sin intransigencia, sin violencia, con buenas ideas".

Añadió que ésta batalla se gana con ideas y no con piedras ni bombas molotov, en alusión a los desmanes que se registran al concluir las marchas estudiantiles y que protagonizan jóvenes encapuchados.

"Tenemos esa oportunidad y no tenemos derecho a dejarla pasar", enfatizó.

Junto al ministro de Educación, Felipe Bulnes, el mandatario chileno recalcó en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, que la tarea del Gobierno es sacar adelante una reforma "que va a garantizarle a todos nuestros niños y nuestros jóvenes, un mundo de oportunidades y no un mundo de frustraciones".

La firma del articulado se da en medio de las movilizaciones estudiantiles que comenzaron a mediados de mayo para exigir que el Gobierno central vuelva a administrar la enseñanza primaria y secundaria, que se prohíba a las instituciones privadas lucrarse con la educación y que se garantice en la Constitución el derecho a una instrucción pública y de calidad.

En Chile, con 17 millones de habitantes, hay un millón de alumnos en la educación superior, incluidas universidades e institutos técnicos, pero esa amplia cobertura contrasta con las elevadas deudas que los jóvenes y sus padres deben contraer para financiar los estudios.

En esta línea, el presidente Piñera afirmó: "sabemos que estos problemas de la educación se arrastran hace muchas décadas, los vamos a solucionar, pero no es posible pretender resolver en un año problemas que se arrastran durante décadas".

"Lo importante es que este año demos un gran salto adelante en esa dirección", enfatizó.