Las Fuerzas Armadas y la Policía de Perú destruyeron 121 dragas que extraían oro en la región selvática Madre de Dios, como parte de una operación que busca eliminar la minería ilegal en esa zona del país, informaron hoy a Efe fuentes del Ministerio de Defensa.

La operación "Aurum I", en la que también participan representantes de los ministerios del Ambiente, Interior y Defensa y de la fiscalía, se inició el sábado pasado y tendrá una duración de 30 días.

Al inicio de la operación llegó a la zona una comisión liderada por los ministros de Defensa, Daniel Mora; Ambiente, Ricardo Giesecke, y el viceministro del Interior, Luis Alberto Otárola, para supervisar las acciones.

Las autoridades han enviado a 1.500 militares y policías, helicópteros y lanchas rápidas para destruir las dragas y otros artefactos ilegales, así como para retomar el control fluvial y de carreteras.

Un comunicado del Ministerio de Defensa estimó que son 30.000 las hectáreas afectadas por la minería ilegal de oro en Madre de Dios, en el sureste del país, ya que el mercurio utilizado es vertido a los ríos amazónicos y a los terrenos aledaños, con lo que se afecta directamente a las poblaciones indígenas.

Según investigaciones periodísticas, la minería ilegal trae consigo lavado de dinero, trata de menores, tala ilegal, contrabando y prostitución infantil, entre otros delitos.

El Gobierno peruano inició este año, durante la pasada gestión del expresidente Alan García (2006-2011), una serie de operaciones de erradicación de las dragas utilizadas por la minería ilegal para extraer oro en los ríos de Madre de Dios.

Sin embargo, la acción gubernamental se ha encontrado con las protestas de los mineros ilegales, que han convocado a distintas organizaciones sociales para intentar evitar estas operaciones.