Los artistas que pintaban cavernas durante la Era Glacial se parecían más a Da Vinci que a Dalí, ya que hacían retratos realistas de caballos que veían en lugar de fantasear sobre su figura, de acuerdo con un estudio de ADN antiquísimo.

No se trata sólo de una cuestión de estética: Las pinturas basadas en la vida real pueden proporcionar atisbos de primera mano al medio ambiente de hace decenas de miles de años. Pero los científicos se han preguntado qué tanta imaginación se aplicó a los dibujos de animales impresos en cavernas de toda Europa.

Los análisis más recientes publicados el lunes en internet por la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias, se enfocaron en caballos, ya que éstos aparecen más frecuentemente en muros de roca. La famosa caverna de Lascaux, en la región de Dordogne, Francia, y la caverna Chauvet, en el sureste francés, exhiben numerosas escenas de caballos de colores café y negro. Otras cavernas, como la de Pech Merle, en el sur de Francia, están adornadas con pinturas de caballos blancos con puntos negros.

Estudios anteriores de ADN antiguo sólo han descubierto evidencia de caballos cafés y negros durante esa era. Eso llevó a los científicos a preguntarse si los caballos moteados fueron reales o una fantasía del artista.

Para llegar a la genética del color del pelaje equino, un equipo internacional encabezado por el Instituto Leibniz de Zoología e Investigación de la Vida Silvestre, en Alemania, analizó ADN de huesos y dientes fosilizados de 31 caballos prehistóricos. Las muestras fueron recolectadas en más de una decena de sitios arqueológicos en Siberia, Europa del este, Europa occidental y la Península Ibérica.

Resultó que seis de los caballos tuvieron una mutación genética que origina un pelaje moteado, lo que sugiere que los artistas prehistóricos estaban pintando lo que veían. El café fue el color de pelaje más común, encontrado en 18 caballos.

Investigadores que no participaron en el estudio elogiaron el uso de la genética, diciendo que ésta apoya sus observaciones.

El paleoantropólogo John Shea, de la Universidad Stony Brook en Nueva York, dijo que no le sorprendió que los artistas de las cavernas estuvieran compenetrados con su entorno, ya que necesitaban saber todo lo que pudieran sobre su presa para cazarla .

"Estos artistas eran mejores observadores de su entorno natural de lo que son hoy muchos humanos", manifestó Shea en un correo electrónico.

Sólo porque el arte de las cavernas estaba enraizado en la realidad no significa que los pintores de la Era Glacial carecían de creatividad.

El arqueólogo Paul Pettitt, de la Universidad de Sheffield en Inglaterra, dijo que los artistas prehistóricos eran "inmensamente creativos" y utilizaban técnicas como el matizado con carbón vegetal que aún se encuentran en el arte moderno.

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Revista: http://www.pnas.org