El ministro del Interior uruguayo aseguró que varios jueces han recibido amenazas, pero fue desmentido por el presidente de la Asociación de Magistrados, quien aseguró no tener conocimiento de que algún colega haya sido amedrentado por delincuentes.

Las versiones cruzadas se producen en momentos en que el Poder Judicial está conmovido por el procesamiento y prisión de la jueza Anabella Damasco, acusada de retirar dinero de cuentas bancarias con fondos del colombiano Cártel del Norte del Valle.

El ministro Eduardo Bonomi dijo a periodistas que tenía "constancia que hay más de un juez amenazado", aunque declinó dar detalles. Agregó que el caso de Damasco demuestra que "ningún organismo está libre de eventual" corrupción pero destacó que "ha habido problemas y el propio organismo controló e investigó".

Pero el juez Carlos García, que pasó a ocupar la titularidad de la Asociación de Magistrados --que hasta el martes detentaba Damasco-- sostuvo en rueda de prensa que "no me consta que ningún juez haya sido amenazado por delincuentes".

Damasco era jueza penal cuando se produjo la llamada "Operación Campanita" en la que se desbarató parte de la organización colombiana de narcotraficantes y se decomisaron casi 350 kilogramos de cocaína. A la ex jueza se la acusa de haber retirado unos 60.000 dólares de cuentas bancarias donde se había depositado el dinero confiscado a esa organización.

La Suprema Corte de Justicia, por acuerdo de sus cinco miembros, dispuso suspender "en sus funciones a la Ministra del Tribunal Apelaciones en lo Penal de Primer Turno, Anabella Elizabeth Damasco Solari, con retención de la totalidad de sus haberes".

Asimismo, anunció la realización de una investigación administrativa "respecto al destino de todos los fondos incautados y depositados a la orden de esa sede durante la titularidad de Damasco".