La Cámara de Diputados rechazó el miércoles un voto de censura de la oposición a su oficialista presidente Patricio Melero, presentada por un controvertido desalojo policial de sus tribunas de manifestantes antigubernamentales.

La censura que buscaba la destitución del diputado Melero, militante de la ultraderechista Unión Demócrata Independiente, UDI, fue rechazada por 62 votos en contra, incluso del opositor demócrata cristiano René Safirio, y 51 a favor, así como dos abstenciones también de dos demócratas cristianos.

El oficialismo controla la Cámara de Diputados, mientras en el Senado domina la oposición.

La moción de censura contra Melero fue presentada por la coalición opositora de centroizquierda luego que en la sesión del 19 de octubre el legislador ordenara a la policía el desalojo de las tribunas de manifestantes contra la represión del gobierno hacia protestas estudiantiles.

La sesión legislativa, a la que asistía el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, responsable del orden público, era para debatir precisamente la forma en que el gobierno ha reprimido disturbios provocados por pequeños grupos tras multitudinarias protestas contra su política educacional.

En el desalojo intervinieron fuerzas especiales de la policía y al menos dos diputados opositores se enfrascaron en una refriega con los efectivos. El demócrata Gabriel Ascencio y el comunista Lautaro Carmona procuraron impedir la acción policial.

Tres policías presentaron querellas judiciales contra los dos diputados por insultos y manotazos.

Antes de la votación de la censura, el diputado socialista Alfonso de Urresti acusó a Melero de "falta de tolerancia y sesgo ideológico" al ordenar el desalojo.

Representantes de la alianza derechista defendieron a Melero y señalaron que los manifestantes actuaron con "inusitada violencia".

En el Senado, en tanto, la próxima semana debe votarse también una censura contra el opositor presidente Guido Girardi. El oficialismo busca la salida de Girardi por no haber ordenado el desalojo de una cincuentena de manifestantes que irrumpieron en una sesión en Santiago a la que asistía el ministro de Educación, Felipe Bulnes.

Girardi rechazó el desalojo. La ocupación de la sede legislativa se mantuvo por diez horas hasta que los manifestantes accedieron a abandonar el lugar. A su salida fueron detenidos por la policía.

Girardi se negó también a interponer acciones judiciales contra los manifestantes, que demandaban reformas educacionales y un plebiscito para dirimir las diferencias con el gobierno