El Senado de Massachusetts aprobó el miércoles una enmienda apoyada por los republicanos que requiere que el estado tome medidas para negar prestaciones a los inmigrantes que viven de manera ilegal en Estados Unidos.

La enmienda fue aprobada como parte de un plan de gastos suplementario y exige a la administración del gobernador Deval Patrick diseñar medidas para garantizar que aquellos que no tienen derecho a las prestaciones no los reciban.

La aprobación de la enmienda del Senado se produjo después que la administración dijo que el 1% de los gastos del programa Medicaid en Massachusetts durante el pasado año fiscal se había ido a servicios para inmigrantes que no pudieron probar su estatus legal.

Esto se traduce en 93 millones de dólares de los 9.600 millones del presupuesto de Medicaid, el programa gubernamental de asistencia médica para los pobres o discapacitados.

El informe encontró que la gran mayoría de los gastos de Medicaid, alrededor del 94%, cubrieron costos para los ciudadanos. Otro 5% fue para los inmigrantes que cumplen con los requisitos o inmigrantes con autorización legal que todavía no cubren los requisitos.