Dos palestinos fueron hallados muertos hoy tras un nuevo ataque de la aviación israelí al este de la localidad de Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza, informaron fuentes médicas locales.

Según testigos presenciales y fuentes sanitarias del hospital Naser de esa localidad, los fallecidos pertenecían a los Comités Populares de la Resistencia, facción armada minoritaria integrada por ex milicianos de otros grupos palestinos.

Los testigos relataron que el ataque fue lanzado por un avión no tripulado de la Fuerza Aérea israelí, que aún esta mañana continuaba sobrevolando la franja de Gaza.

El Ejército israelí por su parte, informó en un comunicado de que había disparado contra una "célula terrorista que disparó cohetes Al-Kasam contra Israel desde el sur de la franja de Gaza y que fue alcanzado poco después por un aparato de la Fuerza Aérea israelí".

Asimismo hizo responsable al movimiento islamista Hamás de cualquier actividad ofensiva que proceda del territorio palestino mediterráneo que controla.

En horas de la madrugada al menos cuatro cohetes fueron lanzados desde la franja de Gaza contra el territorio israelí e impactaron en varios puntos, aunque no causaron daños, informó la radio pública israelí.

El paso fronterizo de Kerem Shalom, limítrofe con Gaza permanecerá cerrado debido a la escalada de la tensión, así como varios centros escolares de zonas aledañas.

Con la muerte de los últimos dos palestinos ascienden a doce los milicianos de la franja de Gaza que han perdido la vida en bombardeos aéreos israelíes en las últimas 48 horas, nueve de los cuales eran miembros de la Yihad Islámica, uno militaba en el brazo armado de la facción izquierdista del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) y los dos últimos en los Comités.

Israel habría violado por segunda vez consecutiva una supuesta tregua declarada a primera hora del domingo por la Yihad Islámica, y que volvió a renovarse la pasada medianoche.

No obstante, el Gobierno israelí no reconoce la prevalencia de ningún alto el fuego, como manifestó ayer el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien dijo que "no hay un alto el fuego y la otra parte pagará el precio más alto hasta ahora, hasta que cese el fuego".