Israel ordenó hoy la suspensión de la actividad escolar en las localidades cercanas a Gaza ante el riesgo de que continúe el lanzamiento de cohetes desde la franja iniciado ayer, que provocó la muerte de un israelí y heridas leves a otros dos.

Unos 200.000 niños se quedarán en casa hoy (día lectivo en Israel), por el cierre de las escuelas situadas en un radio de 40 kilómetros de Gaza, lo que incluye a localidades como Beersheba, Ashkeln y Kiryat Malachi, informó esta mañana en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.

La Universidad de Ben Gurión, en Beersheva, que tenía previsto empezar hoy el año lectivo, también suspendió sus clases.

El jefe del Estado Mayor israelí, Benny Gantz, convocó hoy una reunión de urgencia para evaluar la situación de tensión en el enclave costero palestino.

Un civil israelí, Moshe Ami, residente de Ashkelon de 56 años, murió por heridas en el abdomen causadas por el impacto de metralla de un cohete Grad en su coche a última hora de la tarde de ayer cuando regresaba a casa.

Otros dos israelíes resultaron heridos por los cohetes, mientras que en Gaza nueve milicianos palestinos murieron en ataques aéreos israelíes.

Egipto está tratando de mediar en la crisis y conseguir un compromiso de alto el fuego de las milicias palestinas pero, según informaban esta mañana medios israelíes, los esfuerzos de mediación aún no han dado resultado.

La violencia se desató ayer tras un ataque de la aviación israelí contra un campo de entrenamiento de las Brigadas Al Quds en la ciudad de Rafah, en el sur de la franja de Gaza, que causó cinco muertos y tres heridos.

El brazo armado de la Yihad Islámica y otras milicias respondieron lanzando cerca de cuatro decenas de cohetes contra Israel, a los que el Ejército respondió bombardeando cuatro puntos en el sur y norte de la franja.