El obispo de Londres exhortó el miércoles a los manifestantes contra la avaricia corporativa de las organizaciones financieras que acampan frente a la Catedral de San Pablo, que deberían irse a casa.

El obispo Richard Chartres, que es el clérigo de mayor jerarquía que interviene en el enfrentamiento ante los manifestantes que ocupan un lugar que es un patrimonio nacional.

Los manifestantes inspirados por el movimiento Ocupemos Wall Street instalaron tiendas de campaña frente a la catedral desde hace once días. Inicialmente se le invitó a que permanezcan, pero el viernes la sede católica cerró sus puertas al público aludiendo preocupaciones sanitarias y de seguridad.

Chartres dijo el miércoles que la protesta había "provocado una serie de muy importantes interrogantes". Pero al mismo tiempo señaló que "ha llegado el momento para que los manifestantes se marchen, antes que la presencia del campamento amenace con eclipsar por completo los problemas sobre los que tratan de llamar la atención".

Los manifestantes respondieron que planean permanecer en el lugar.