Las conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte sobre el programa nuclear de Pyongyang concluyeron el martes sin un acuerdo para reanudar negociaciones formales, pero el principal enviado norteamericano dijo que hubo una reducción de las diferencias.

El enviado especial estadounidense a Corea del Norte, Stephen Bosworth, le dijo a reporteros al concluir las conversaciones de dos días que había habido avances pese a que no fue posible conseguir una reanudación formal de las negociaciones, ya sea bilaterales o en el formato hexapartita, que incluye además a Rusia, China, Japón y Corea del Sur.

No obstante, dijo que se trató de una reunión útil cuyo tono fue "positivo y generalmente constructivo".

"Existe un largo historial en esta relación y tenemos muchas diferencias, no todas de las cuales pueden ser superadas rápidamente. Estoy confiado en que con el esfuerzo continuo de ambas partes, podremos alcanzar una base razonable de partida para negociaciones formales para el regreso al proceso de seis partes", dijo Bosworth en las afueras de la Misión de Estados Unidos en la ONU.

"Redujimos las diferencias en términos de lo que debe hacerse antes de que podamos acordar la reanudación de negociaciones formales", dijo.

Bosworth dijo que las dos partes seguirán en contacto a través de lo que es llamado el "Canal de Nueva York" — la misión norcoreana ante la ONU en Nueva York — toda vez que las dos partes no tienen relaciones diplomáticas.

Los diplomáticos estadounidenses quieren que Corea del Norte se adhiera a un acuerdo de 2005 que requiere su desnuclearización verificable a cambio de mejores relaciones con sus vecinos asiáticos. China, el aliado más estrecho de Corea del Norte, ha llamado a Pyongyang a mejorar sus lazos con Washington y Corea del Sur.

Beijing quiere revivir las negociaciones hexapartitas. Corea del Norte las abandonó en 2009 — y realizó un segundo ensayo nuclear — pero ahora quiere regresar.