La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha afirmado hoy que hasta la fecha no ha habido ningún grupo que reivindique el secuestro de dos cooperantes españoles en las cercanías de Tinduf (Argelia), por lo que atribuir la autoría a Al Qaeda es una "mera especulación".

Jiménez, que ha participado en Málaga en el "Fórum Europa. Tribuna Andalucía", ha manifestado que ningún grupo se ha puesto contacto con el Gobierno, que trabaja "con discreción", y ha añadido que la prudencia obliga al Ejecutivo a "no especular" con la autoría del rapto.

Las declaraciones de Jiménez se producen después de que el Ministerio de Información de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática señalase en un comunicado que los secuestradores son "terroristas", en probable alusión a los extremistas islámicos.

En cuanto a las recomendaciones que el Gobierno español puede dar a las organizaciones de los cooperantes, la ministra ha indicado que tiene previsto reunirse esta tarde en Madrid con la Coordinadora de ONG y con los responsables del Ministerio en este campo para "estudiar qué medidas o qué decisiones podemos adoptar".

Estas decisiones se adoptarán de manera coordinada con los responsables de la cooperación y de "los que están en el terreno" para evaluar las situaciones de riesgo, ha explicado.

En la actualidad, alrededor de 2.300 cooperantes españoles están en el exterior, y "casi todos ellos trabajan en situaciones de dificultad, en lugares de conflicto", por lo que la posibilidad de riesgo es "algo que conocen", ha precisado.

Según la titular de Exteriores, el Gobierno trabaja "intensamente" para lograr la liberación, tanto de las cooperantes secuestradas en Kenia como de los que fueron raptados en Tinduf.

Ha insistido en que el Gobierno debe trabajar con "mucha discreción y mucha prudencia" para preservar la integridad de las personas secuestradas, por lo que no puede ofrecer "más detalles" sobre esta cuestión.

Los españoles Ainhoa Fernández De Rincón y Enric Gonyalons y la italiana Rossella Urru fueron secuestrados en la noche del sábado pasado cuando se encontraban en las instalaciones en Rabuni donde se alojan los cooperantes extranjeros en los campamentos de Tinduf.