El Tribunal de Belgrado sentenció hoy a 30 años de prisión a dos implicados en el asesinato en el año 2003 del primer ministro serbio, Zoran Djindjic, con lo que se confirma la decisión judicial anterior.

Las condenas dictadas hoy contra Sretko Kalinic y Milos Simovic son iguales a las que ambos inculpados recibieron en 2007, cuando fueron juzgados en ausencia por estar fugados de la Justicia.

Los dos fueron capturados el año pasado en Croacia y extraditados a Serbia, donde las autoridades judiciales aprobaron su solicitud de un nuevo juicio.

Kalinic y Simovic pueden recurrir la sentencia hoy dictada en un plazo de quince días.

Según la acusación, Djindjic fue víctima de la poderosa mafia belgradense conocida como "el clan de Zemun" y sus colaboradores en los servicios secretos y en la luego disuelta Unidad de Operaciones Especiales (JSO) de la Policía.

Djindjic, el jefe del primer Gobierno reformista tras los cambios democráticos en Serbia del año 2000 y la caída del autoritario líder Slobodan Milosevic, fue asesinado el 12 de marzo del 2003 por un francotirador cuando entraba en la sede del Gobierno.

El primer ministro es considerado el principal artífice de los cambios democráticos, así como el motor de la modernización y de las reformas en Serbia.

Fue un asesinato político que tuvo como objetivo desestabilizar el país, según consta en la sentencia de 2007.

En aquella ocasión se condenó a penas de 40 años a los dos principales acusados, ex jefes de una unidad policial de elite.