El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, exhortó hoy a dimitir al presidente palestino Mahmud Abás, a quien describió como "el mayor obstáculo" para la paz en Oriente Medio.

"Si hay un obstáculo que debiera ser quitado de en medio inmediatamente ése es Abás", dijo el ministro a un grupo de periodistas en Jerusalén, informa la edición electrónica del diario Haaretz.

Refiriéndose a recientes informaciones acerca de que el líder palestino piensa dimitir si no avanza su petición a la ONU para que Palestina sea admitida como estado de pleno derecho, ni las negociaciones con Israel, Lieberman matizó que eso "sería una bendición".

"Si decide devolver las llaves y dimitir, no sería una amenaza, sería una bendición", declaró.

"Lo único que le interesa a Abás es inscribirse en los libros de historia como aquel que trajo a los palestinos un Estado y la reconciliación con Hamás, cualquiera que le suceda en el cargo será mejor para Israel y entonces habrá posibilidades de reactivar el proceso de paz".

El ministro de Exteriores israelí, que representa al ala más dura dentro del gobierno que preside el primer ministro Benjamín Netanyahu, expuso su rechazo al líder palestino por salirse del formato de las negociaciones y recurrir a la ONU en busca de reconocimiento internacional, mientras se niega a sentarse a negociar.

También consideró que si Abás se fuera, el Gobierno israelí podría establecer un diálogo fructífero con otros líderes palestinos.

"No hay escasez de palestinos que hayan estudiado en Occidente, gente educada en los valores occidentales con los que Israel podría hablar", sostuvo.

Por ello también se opone a una propuesta del Ejército para una serie de gestos hacia la Autoridad Nacional Palestina (ANP), entre ellos el de liberar a cientos de presos del movimiento Al-Fatah, que preside Abás, y que cumplen condena en Israel.

"No sé nada de esas recomendaciones y me opongo completamente a ellas. No las aceptaré si son llevadas al Consejo de Ministros", proclamó.

El Gobierno israelí debe liberar dentro de dos meses a 550 presos palestinos, elegidos a su discreción, como parte de la segunda fase del canje que acordó con el movimiento islamista Hamás para la liberación del soldado Guilad Shalit, la semana pasada.

En la primera etapa fueron 477 los palestinos que salieron de prisión, en este caso en una lista negociada entre los dos partes.