Irán ha enviado varios equipos de rescate y socorro a la vecina provincia turca de Van, que ayer sufrió un terremoto de 7,2 grados Richter, y hace preparativos para recibir heridos en los hospitales de la zona fronteriza próximos al epicentro del movimiento telúrico.

Al menos 217 personas han muerto y más de mil han sido ingresadas en hospitales debido al terremoto, que ha devastado gran parte de la provincia oriental de Van, donde según los expertos los muertos podrían situarse entre las 500 y las 1.000 personas y los heridos podrán ascender a varios miles.

Además del terremoto principal, varias réplicas de magnitud fuerte y moderada se han podido sentir desde ayer en las provincias iraníes de Azerbaiyán Occidental y Oriental, aunque sin consecuencias, según los medios iraníes.

La provincia de Azerbaiyán Occidental, la más próxima al lugar del terremoto, está lista para recibir heridos en sus hospitales, según ha asegurado el gobernador, Vahid Jalalzadeh, quien comunicó su disposición a las autoridades turcas, según la agencia oficial iraní, IRNA.

El subjefe del Departamento de Crisis de Azerbaiyán Ocidental, Javad Maroufi, explicó que sus hospitales están listos y a la espera y agregó que ya hay heridos turcos que se dirigen hacia la frontera para ser atendidos en Irán.

"Además, las autoridades turcas nos han pedido ambulancias y maquinaria pesada y los iraníes hemos accedido a enviarlo", indicó el gobernador Jalalzadeh.

También las autoridades locales de la ciudad de Joy, el centro urbano de Irán más próximo al lugar del terremoto, han anunciado que están enviando ayuda y equipos de rescate a la ciudad de Van y sus alrededores en el este de Tuquía afectada, según la agencia local Fars.

El Creciente Rojo iraní también tiene equipos y ayuda dispuestos para enviar a Turquía si lo solicitan las autoridades de Ankara, agrega Fars.

En Teherán, el vicepresidente primero del Gobierno, Mohamad Reza Rahimi, se puso en contacto con el primer ministro Turco, Recep Tayip Erdogan, a quien manifestó sus condolencias por el desastre, mientras el ministro de Exteriores Iraní, Ali Akbar Salehi, ofreció la ayuda humanitaria disponible a su colega turco, Ahmet Davutoglu.

Los terremotos son muy frecuentes tanto en Turquía como en Irán, países situados en una zona de grandes fallas geológicas.