El ministro francés de Defensa, Gérard Longuet, avanzó hoy que las operaciones militares en Libia han tenido un coste directo para su país de "unos 300 millones de euros", y aseguró no saber las circunstancias exactas de la captura y la muerte de Muamar el Gadafi.

Longuet, en una entrevista a varios medios de comunicación, entre ellos la emisora "Europe 1", consideró que la intervención internacional en Libia ha terminado porque no quedan fuerzas militares que amenacen a la población civil.

Explicó que "estamos muy atentos" a las posibles divisiones en el Consejo Nacional de Transición (CNT) que forma el gobierno provisional, pero insistió en que corresponde a los libios decidir el futuro del país.

"Con la nueva Libia tendremos relaciones de Estado a Estado. No estamos en Libia para organizar el Estado", subrayó, tras haber recordado el papel pionero de Francia en la coalición internacional y de su presidente, Nicolas Sarkozy, que en primer lugar convenció al primer ministro británico, David Cameron.

El ministro francés lamentó que no se vaya a poder juzgar a Gadafi porque, dijo, "nos habría gustado saberlo todo".

Reiteró su versión de que la OTAN intervino cuando se descubrió que una columna de vehículos intentaba salir de la ciudad de Sirte, primero con aviones sin piloto y luego con cazas que dispararon contra el convoy y lograron dispersarlo. "Lo que pasó luego, no lo sabemos", añadió.

Longuet confirmó las fechas de la retirada de las tropas francesas de Afganistán, y que en 2014 "no habrá soldados para proteger el territorio", aunque puedan quedar efectivos para el adiestramiento de las fuerzas armadas afganas.