El terremoto de 7,2 grados Richter que hoy sacudió la provincia de Van, en el este de Turquía, donde los expertos creen que podría haber causado entre 500 y 1.000 muertos, se sintió con fuerza en el noroeste de Irán, pero no causó víctimas ni daños de consideración, informaron los medios locales.

El terremoto, ocurrido a las 10.41 GMT, se sintió con una magnitud de 4,6 grados en la escala abierta de Richter en las provincias iraníes de Azerbaiyán Oriental y Occidental, fronterizas con Turquía, con el epicentro situado a 75 kilómetros de la línea divisoria de los dos países, según las agencias de Irán.

Dos réplicas de 5,6 grados Richter, cuyo epicentro se localizó también en Van, se pudieron sentir también en Irán sin consecuencias.

El Creciente Rojo de Irán y las autoridades de la ciudad fronteriza de Joy, así como de otras zonas situadas cerca de Turquía, han anunciado que están dispuestas para enviar equipos de rescate y ayuda humanitaria de inmediato a la zona del desastre.

Los terremotos son muy frecuentes tanto en Turquía como en Irán, países situados en una zona de grandes fallas geológicas.

El terremoto que más muertes ha causado de los que se tiene memoria en Irán se produjo en junio de 1999, con 7,7 grados Richter, que afectó las provincias noroccidentales de Gilan y Zanjan, donde fallecieron unas 37.000 personas y quedaron destruidas 27 ciudades y 1.870 aldeas.

En Turquía, también en 1999, dos terremotos que superaron la magnitud 7 en la escala de Richter mataron a casi 20.000 personas en la zona noroeste, la más poblada del país.