Una comisión clave del Senado aprobó el miércoles la creación de una Comisión de la Verdad que investigará los abusos a los derechos humanos cometidos durante la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

La Comisión de Constitución y Justicia acogió por unanimidad la creación de la comisión, ya aprobada por la Cámara de Diputados, que ahora deberá seguir su trámite en las comisiones de Derechos Humanos y de Defensa.

No obstante, el líder de la coalición oficialista en el Senado, Romero Jucá, propuso tramitar la iniciativa con urgencia, con lo cual iría al plenario directamente sin necesidad de ser votada en otras comisiones.

El relator del proyecto, Aloysio Nunes Ferreira, indicó que la comisión, que estará integrada por siete miembros a ser designados por la presidenta Dilma Rousseff, tendrá la misión de investigar los hechos ocurridos bajo el régimen militar aunque no tendrá capacidad de castigar a los responsables ni de indemnizar a las víctimas.

"No podrá indemnizar ni podrá castigar, pero (la comisión) debe construir una narrativa histórica en torno a las graves violaciones de derechos humanos", expresó Ferreira, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Aunque la última dictadura en Brasil estuvo en el poder de 1964 a 1985, la comisión tendrá como misión investigar los hechos ocurridos desde 1946, tras el fin del régimen de facto anterior.

Familiares de las víctimas presionaron para que la investigación se haga a partir de 1964, al considerar que la ampliación del período dispersará la búsqueda de información; pero la versión aprobada el miércoles mantuvo el plazo más amplio.

La comisión cuenta con el respaldo de la presidenta Rousseff, quien en su juventud militó en una guerrilla de izquierda que combatió al régimen militar y fue torturada al ser presa.

A diferencia de países como Argentina, Chile y Uruguay, en Brasil no se han investigado los abusos a los derechos humanos perpetrados por el régimen militar ni se han castigado a los autores.

Pese a sus limitaciones, la ministra de Derechos Humanos, Maria do Rosário Nunes, conmemoró la aprobación del miércoles.

"Es una nueva gran victoria de la democracia y los derechos humanos", escribió la ministra en su cuenta de Twitter, lo cual fue confirmado por su oficina de prensa.

La comisión fue propuesta el año pasado como parte de un amplio plan de derechos humanos, pero inicialmente generó suspicacias entre los militares.

El alto mando castrense apoyó la creación de la comisión después de recibir garantías de que investigará los abusos cometidos tanto por los agentes del Estado como por las guerrillas de izquierda y que no alterará la ley de amnistía, que garantiza que los responsables de las violaciones a los derechos humanos no serán procesados por la justicia.

Un reciente estudio del gobierno brasileño indicó que 475 personas fueron asesinadas o desaparecidas por agentes del régimen militar.

Además de Rousseff, varios altos dirigentes políticos sufrieron persecución durante la dictadura, incluyendo el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), quien estuvo preso por enfrentar al régimen como dirigente sindical.

Su antecesor Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) fue enviado al exilio en Chile, al igual que los cantantes Gilberto Gil y Caetano Veloso.