El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo hoy que Martin Luther King habría apoyado las protestas contra los "excesos" de Wall Street, pero "sin demonizar a los que trabajan allí", durante un discurso en la inauguración de un monumento en Washington en memoria del activista.

"Si hoy viviera, creo que nos recordaría que el trabajador desempleado puede desafiar con razón los excesos de Wall Street sin demonizar a todos los que trabajan allí", afirmó Obama.

Las protestas de los llamados "indignados" como las realizadas este sábado en más de un millar de ciudades de todo el mundo culpan precisamente a los excesos del sistema financiero de la actual crisis económica y la creciente desigualdad.

Luther King, que fue uno de los principales activistas a favor de los derechos humanos y de los negros en EE.UU., "comprendió que alinear nuestra realidad con nuestros ideales requiere a menudo decir verdades incómodas y la tensión creativa de la protesta no violenta", puntualizó el presidente.

Las muestras más masivas del descontento social se vivieron ayer en Europa y fueron pacíficas y con un tono festivo, salvo en Roma, donde se registraron incidentes violentos con decenas de heridos y multitud de daños materiales.

La capital italiana se convirtió en un auténtico campo de batalla por los enfrentamientos entre la policía y varios centenares de encapuchados.

"Como ocurrió hace 50 años", cuando vivía King, "y como ha ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad, los que tienen poder y privilegios a menudo condenan cualquier llamada al cambio", reflexionó el presidente estadounidense.

Obama, el primer mandatario negro de EE.UU., inauguró hoy en el National Mall de Washington el monumento en memoria a King, en homenaje a su "sueño", a su lucha por la igualdad racial y a su capacidad para no rendirse. EFE