Las autoridades de Nueva Zelanda suspendieron hoy las tareas para extraer el combustible de petróleo del carguero Rena, que naufragó en Nueva Zelanda debido a la poca estabilidad del casco, informaron los medios locales.

Los buceadores descubrieron que los tanques de combustible no se encuentran anclados en el arrecife y desconocen en qué lugar se asienta el barco de bandera liberiana Nera, que ha vertido toneladas de petróleo desde que naufragó el pasado 5 de octubre.

El jefe de la unidad de salvamento de la Autoridad Marítima, Bruce Anderson, dijo que los submarinistas han conseguido realizar un corte en el casco de los tanques de combustible, pero que el buque es más inestable de lo que pensaban.

"La popa se encuentra en una situación precaria. No es tan estable como pensábamos", declaró Anderson.

En torno al casco, hay cuatro plataformas adheridas para facilitar la extracción del petróleo si el tiempo y el estado del buque lo permiten.

Hasta el momento sólo han extraído cerca de 10 toneladas de las 1.346 del combustible en el interior del buque, una tarea difícil ya que se encuentra inclinado en un 20 por ciento y tiene varias brechas que amenazan con partir el casco en dos.

Más de 2.000 voluntarios continúan con las tareas de limpieza del petróleo vertido a lo largo de 60 kilómetros de costa en la bahía de Plenty, en lo que se considera el peor desastre marítimo en la historia del país.

Hasta el momento han recogido 376 toneladas de crudo procedente de los tanques de combustible del navío de bandera liberiana

Más de un millar de aves han muerto y casi un centenar están siendo tratadas por la contaminación causada por el Rena, encallado en el arrecife de Astrolabe, a unos 12 kilómetros de la ciudad portuaria de Tauranga, en la Isla Norte.

Las autoridades han imputado al capitán del Rena y el segundo oficial, quienes supuestamente provocaron el naufragio al realizar una maniobra brusca para acortar la ruta.

Un total de 88 contenedores, propiedad de la empresa griega Costamare, han caído al mar, de los cuales 44 han sido recuperados, incluido uno que contenía una substancia peligrosa aunque, según las autoridades, no suponía ningún riesgo.