La protesta mundial convocada hoy, bajo el lema "Unidos por un #cambio global" ha tenido desigual participación en los países de Asia y Oceanía, tanto en la calle como en las redes sociales.

Desde las prohibiciones de concentraciones en lugares como Singapur, donde rara vez se concede permiso para una protesta o la aparente total ausencia de repercusión en China continental, país no incluido por los organizadores, las manifestaciones, pacíficas y festivas, tuvieron mayor repercusión en Australia o Nueva Zelanda.

La variedad de lemas y la diversidad de organizaciones que han mostrado su apoyo a la convocatoria de marchas populares y concentraciones en 951 ciudades de 82 países no han movilizado en esta región a grandes masas de ciudadanos, aunque si han conseguido en algunos países como Australia o Nueva Zelanda auparse entre los temas del momento en redes sociales como twitter.

Varios centenares de "indignados" se manifestaron en diversas ciudades de Australia y Nueva Zelanda para exigir una "democracia real" y un "cambio global".

"¡Sídney está ocupada!, la asamblea general decidió quedarse en Martin Place", rezaba hoy un mensaje difundido en una red social del movimiento "Occupy Sydney", al referirse a la calle frente a la sede del Banco de la Reserva de Australia, en el corazón financiero.

Alrededor de unos 200 "indignados" de los varios cientos que asistieron a la protesta permanecían en ese lugar para pernoctar por "tiempo indefinido", dijo a Efe un portavoz del movimiento, Josh L.

Los manifestantes de Sídney emulan la acción de "Occupy Wall Street" en el centro financiero de Nueva York y las concentraciones de los "indignados" españoles entre otras movilizaciones populares para protestar contra la crisis económica y los abusos del sector financiero.

Con pancartas con mensajes como: "No hay derecha ni izquierda, solo hay tiranía o libertad", "El dinero no se come", "Pongan fin al imperialismo estadounidense", "No riegues la semilla de la avaricia", los improvisados oradores se alternaban para denunciar la avaricia de los bancos, los recortes presupuestarios, o el alto coste de vida.

En Melburne y otras ciudades del país como Adelaida, Perth, Townsville, Brisbane y Byron Bay hubo también manifestaciones.

En Nueva Zelanda, unos 500 manifestantes protestaron en Wellington y Auckland, según Radio New Zealand, que no precisó la cuantía de los concentrados en otras localidades Dunedin y New Plymouth.

Un portavoz del Movimiento "Occupy Aotearoa", Rob Read, dijo que el objetivo en Nueva Zelanda es protestar contra el aumento de la desigualdad y la avaricia corporativa.

En el continente asiático, donde la repercusión en la calle de la convocatoria fue menor, unas 250 personas de una treintena de grupos de activistas surcoreanos desfilaron por las calles del distrito financiero de Seúl, a pesar de la lluvia, para protestar contra el entorno financiero "tóxico" del país.

En Tokio, un centenar de manifestantes recorrieron bajo la lluvia el centro de la ciudad bajo el lema "Ocupa Tokio" hasta llegar al parque de Hibiya, según Kyodo.

Los manifestantes pasaron también por la sede de Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de la central atómica de Fukushima Daiichi, epicentro de la catástrofe nuclear del 11 de marzo.

Chiyoharu Yamasaki, de 64 años, llegó a la manifestación desde la cercana población de Yokohama y quedó "sorprendido" por la poca acogida que la protesta tuvo entre los jóvenes.

"Los japoneses nunca se movilizan, incluso cuando se han sentido enfadados por algo. Pensé que había llegado el momento. Los jóvenes japoneses deberían hablar más", afirmó a la agencia Kyodo.

Mientras en China la convocatoria mundial apenas tenía eco, centenares de personas se concentraban hoy en Taipei, la capital de Taiwán, y en la ex colonia británica de Hong Kong con cánticos de protesta y pancartas en los corazones financieros de las dos metrópolis.

En las capitales de Filipinas e Indonesia también varias decenas se manifestantes se sumaron a la protesta global.