Cerca de medio centenar de muertos, un número indeterminado de desaparecidos y más de 100.000 afectados ha dejado el temporal que sigue azotando a Centroamérica, con especial saña en Guatemala, El Salvador y Honduras, informaron hoy organismos de socorro y funcionarios gubernamentales.

Un informe divulgado este sábado por las autoridades de socorro de Honduras, que a lo largo de la semana solo habían señalado daños materiales por las lluvias, dio cuenta de la muerte de nueve personas en ese país entre el lunes y ayer viernes, la mayoría ahogadas.

Con ello, se elevaron al menos a 45 las víctimas fatales en toda la región por las precipitaciones, que comenzaron a principio de esta semana como consecuencia de la depresión tropical número 12 formada en el Pacífico.

Según declaró este sábado a los periodistas el director de Operaciones de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Gonzalo Funes, además de las nueve víctimas, en Honduras las lluvias dejaron entre lunes y viernes 47 personas damnificadas, 7.500 afectadas y 147 evacuadas.

También 12 viviendas irreparables y otras 479 afectadas; tres puentes destruidos y cuatro averiados, así como la pérdida de cultivos agrícolas en varias regiones del país.

Funes alertó que las lluvias se mantendrán el fin de semana especialmente en el sur hondureño, fronterizo con El Salvador, una zona declarada en emergencia ayer por las autoridades, que también decretaron alertas de evacuación preventiva en once de los 18 departamentos de Honduras.

En Guatemala, el país más castigado por el fenómeno natural, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) da cuenta de la muerte de 22 personas a lo largo de la semana, aunque los reportes de los cuerpos de socorro señalan que la cifra de muertos superaría ya los 25, y de otras dos desaparecidas.

Más de 18.680 personas han quedado damnificadas y más de 94.000 han sido afectadas por las precipitaciones, que según el Instituto de Meteorología del país han comenzado a amainar pero continuarán en todo el país durante las próximas 24 horas.

En un mensaje a la Nación, el presidente guatemalteco, Álvaro Colom, pidió este sábado a sus compatriotas "solidaridad" con los miles de afectados, e instó al Parlamento a que apruebe una ampliación al presupuesto nacional para contar con los recursos necesarios para atender la emergencia.

Más de 40 derrumbes en la red vial, al menos diez puentes dañados, unas 2.000 viviendas y más de 40 escuelas afectadas, así como la suspensión de la 15 jornada del Torneo Apertura de fútbol, programada para este fin de semana, son otras consecuencias del temporal en Guatemala.

El Salvador fue declarado el viernes en emergencia nacional por el Gobierno del presidente Mauricio Funes, que pidió ayuda a la comunidad internacional para enfrentar el desastre por las lluvias, que han causado al menos siete muertos, tres desaparecidos y pérdidas en infraestructura por más de 10 millones de dólares.

El presidente Funes informó hoy de que los muertos por las lluvias aumentaron a siete y anunció que gestiona 50 millones de dólares del Banco Mundial (BM) para atender la emergencia que atraviesa el país.

"Ya tomamos contacto con las autoridades del BM para tener a la brevedad posible el desembolso de 50 millones de dólares", declaró Funes a periodistas tras repasar los últimos reportes sobre el desastre con la Comisión Nacional de Protección Civil.

Explicó que se trata de "un préstamo precautorio o previsorio" que se destinará a "enfrentar una situación de emergencia" y que espera "poder utilizarlo a la brevedad posible".

El canciller salvadoreño dijo ayer que en principio se había solicitado a países y organismos cooperantes la "ayuda local" de que disponen y posteriormente una "ayuda más global" para rehabilitación y reconstrucción.

La Dirección de Protección Civil ha cifrado en más de 6.500 personas evacuadas y atendidas en 92 refugios en todo El Salvador, cuya Liga de fútbol de primera división suspendió la undécima jornada del Torneo de Apertura, que iba a jugarse el domingo.

En Nicaragua, se reportan siete víctimas por las lluvias y unas 5.466 personas afectadas, incluyendo 1.200 evacuadas que permanecen en 25 albergues temporales, según la información oficial.

En Costa Rica, al menos un centenar de personas son atendidas en albergues mientras un total de 10.000 han sido afectadas por el temporal, que se mantendrá este fin de semana, según las autoridades, que han expresado su preocupación ante la saturación de los suelos.

En Panamá, el director del Servicio Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Arturo Alvarado, dijo a periodistas que en la provincia occidental de Chiriquí las constantes lluvias han formado un embalse entre dos montañas cercanas a la frontera con Costa Rica y espera que las aguas busquen pronto el cauce de un río cercano.

También informó de la inundación de cuatro casas en esa misma región, pero se reportaron víctimas.

Alvarado señaló que hay algunas afectaciones en las poblaciones de Sambú y Puerto Indio, en la provincia oriental de Chiriquí, pero tampoco tiene informes de víctimas.

Las lluvias se han sentido con especial fuerza desde el jueves pasado, y hasta ahora solo obligaron a reprogramación de los últimos partidos del Mundial de Béisbol que culmina este sábado.