Un grupo de simpatizantes del movimiento Tea Party en Texas pidió el jueves al gobernador Rick Perry que reviva los esfuerzos para atacar la inmigración ilegal dándole a la policía más autoridad para preguntarle a las personas que detengan sobre su ciudadanía.

Perry hizo del tema un asunto de emergencia y aparentemente agilizó su aprobación durante la sesión legislativa de Texas este año.

La cámara baja aprobó una versión durante un reunión regular, y el Senado aprobó una en una sesión especial subsiguiente. La oposición de los demócratas impidió que se promulgara en ley.

Los activistas del Tea Party instaron a Perry a convocar a otra sesión especial o a firmar una orden ejecutiva.

Perry y sus partidarios dicen que la medida ayudará a la policía a combatir los delitos cometidos por inmigrantes que viven sin autorización en el país. Pero los opositores, entre los que se encuentran los jefes de policía de varias ciudades grandes de Texas, señalan que permitirá que oficiales parciales discriminen a hispanos.