El Consejo de Seguridad de la ONU renovó hoy por un año el mandato de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN en Afganistán, al tiempo que expresó su "grave preocupación" por la situación de seguridad en ese país y condenó enérgicamente los últimos atentados ocurridos.

Los quince miembros del Consejo, máximo órgano de decisiones del organismo multilateral, aprobaron la resolución 2.011, redactada por Alemania, que prolonga el mandato de la fuerza de la OTAN en ese país asiático hasta el 13 de octubre de 2012.

El máximo órgano internacional de seguridad expresó en esa resolución su "grave preocupación por la situación de seguridad en Afganistán, en particular por las actuales actividades violentas y terroristas de los talibanes, Al Qaeda, otros grupos armados y delincuentes", incluidos los narcotraficantes.

El Consejo alertó en ese sentido de "los fuertes vínculos entre las actividades terroristas y las drogas ilícitas, que plantean amenazas para la población local, incluidos los niños, así como para las fuerzas nacionales de seguridad y el personal militar y civil internacional".

Además, destacó "las consecuencias dañinas" de las actividades terroristas que sufre el país y que afectan a "la capacidad del Gobierno de Afganistán de garantizar el estado de derecho, velar por la seguridad del pueblo afgano, prestar servicios básicos y asegurar el disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales".

Los quince miembros del Consejo condenaron, además, "en los términos más enérgicos" todos los ataques terroristas ocurridos recientemente y destacaron especialmente el asesinato del expresidente de Afganistán Burhanudín Rabbani, jefe del Consejo de Paz encargado de negociar una solución política con los talibanes.

La resolución igualmente muestra la preocupación del Consejo "por el alto número de víctimas civiles" en Afganistán, y en particular de mujeres y niños, "en su gran mayoría causadas por los talibanes, Al Qaeda y otros grupos violentos".

La resolución destaca el respaldo de los miembros del Consejo a los esfuerzos del Gobierno afgano por lograr la paz y pide a todas partes que participen "constructivamente" en un "diálogo político pacífico", al tiempo que subraya la importancia de que las autoridades afganas avancen para "poner fin a la impunidad y fortalecer las instituciones judiciales" del país.

El Consejo también señaló que otro motivo de preocupación en ese país asiático es el reclutamiento y el uso de niños por parte de las fuerzas talibanes.

La ISAF se estableció en diciembre de 2001 durante la conferencia de Bonn (Alemania) y tras la invasión de Afganistán liderada por Estados Unidos por los ataques terroristas del 11 de septiembre de ese año, y en agosto de 2003, la Alianza Atlántica asumió el liderazgo de la operación que en la actualidad cuenta con tropas de 47 países.

A fecha del 9 de septiembre pasado y según la página web de la ISAF, la fuerza de la OTAN en Afganistán está integrada por un total de 130.670 soldados, de los que 90.000 son estadounidenses, 9.500 británicos, 4.998 alemanes, 3.935 franceses, 3.918 italianos, 2.580 polacos, 1.840 turcos, 1.550 australianos y 1.523 españoles, entre otros.