Un ministro israelí que votó contra un acuerdo con Hamas para canjear a un soldado israelí cautivo por prisioneros palestinos denunció el miércoles el canje como "una amplia victoria para el terrorismo".

La mayoría de los israelíes apoya el acuerdo, pero la celebración espontánea por ver el regreso del sargento Guilad Schalit también despertó preocupaciones de que la liberación de palestinos condenados por asesinatos pueda despertar una nueva ola de violencia.

Uzi Landau, uno de los tres ministros que votaron contra el acuerdo, dijo que el canje suministra "incentivos para matar israelíes y llevar a cabo más secuestros".

El gabinete israelí aprobó en la madrugada del miércoles por 26-3 votos liberar a un millar de prisioneros palestinos a cambio del retorno de Schalit. La votación se produjo después que Israel y Hamas anunciaron el martes por la noche que habían concretado el acuerdo. Ambos acreditaron a Egipto haber servido de mediador, lo que constituye un logro importante para los nuevos gobernantes militares egipcios que asumieron después del derrocamiento de Hosni Mubarak.

Schalit fue capturado hace más de cinco años en un ataque transfronterizo desde Gaza y su situación ha mantenido en vilo a los israelíes.

La noticia del canje suscitó celebraciones en una carpa de protesta erigida por la familia de Schalit frente a la residencia del primer ministro Benjamin Netanyahu en Jerusalén. Varios centenares de personas danzaron en la calle y ondearon banderas con la imagen de Schalit.

El padre del soldado, Noam, se ha convertido en una figura pública conocida al presionar por la libertad de su hijo. Después de la votación, anunció que levantaba la carpa y se iba a su casa.

En Gaza, también ha prevalecido un ambiente de fiesta desde que los palestinos salieron a las calles el martes para celebrar el acuerdo, y se planeaban nuevas celebraciones el miércoles.