La Unión Europea y el Consejo de Europa calificaron hoy de "inhumana" la pena de muerte y con motivo de la celebración este lunes de la jornada mundial contra la misma expresaron su compromiso en favor de su abolición.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el secretario general del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland, subrayaron en un comunicado que ese tipo de condena "constituye una violación de la dignidad humana".

"En Europa sabemos por experiencia que no impide la escalada de crímenes de sangre y no hace Justicia a las víctimas de esos crímenes", dicen en esa nota, donde recalcan que "si una ejecución capital es resultado de un error judicial, del que ningún sistema jurídico puede considerarse a salvo, se pierde una vida irremediablemente".

En ese texto conjunto se congratularon de que desde 1997 no haya habido ejecuciones en ningún miembro ni de la UE ni del Consejo, y mantuvieron su condena al uso de ese tipo de sentencias en Bielorrusia, "el único país europeo que aplica todavía la pena capital".

"Nos alegramos de todas las recientes resoluciones de Naciones Unidas sobre una moratoria relativa al recurso a la pena de muerte de cara a su abolición completa, que han sido apoyadas por una larga coalición de Estados de todas las partes del mundo", añadieron ambos representantes.

Ashton y Jagland consideraron que "el apoyo creciente a las resoluciones de Naciones Unidas en ese ámbito en 2007, 2008 y 2010 confirma que la tendencia a la oposición a la pena de muerte gana terreno a nivel mundial".

Y aunque se felicitaron de que entre 1993 y 2009 los países que la han abolido hayan pasado de 55 a 97, hicieron hincapié en que no se puede ignorar que todavía hay 58 naciones que la aplican en el mundo.