Los ferrocarriles nacionales de Holanda encontraron una solución inusual para los pasajeros que necesitan ir al baño en un tren que no los tiene: bolsas de plástico.

El operador de los trenes destacó que las bolsas, introducidas el viernes, son para uso exclusivo en casos de emergencia, cuando un tren queda detenido y los pasajeros no pueden ser evacuados.

La idea fue recibida con incredulidad por los políticos y el público general, descontento con el diseño de los trenes "Sprinter", de viajes cortos, sin baños.

El vocero Eric Trinthamer confirmó el viernes que la bolsa no es ninguna broma. Las bolsas están fuera de la vista en la cabina del conductor.

Las bolsas tienen una boca de plástico en forma de taza y contienen un material altamente absorbente que convierte la orina en una mezcla parecida a un gel. Después de su uso pueden ser cerradas herméticamente y arrojadas a la basura.