Las fuerzas militares de los alzados libios libran desde el amanecer de hoy violentos combates en el corazón de la ciudad de Sirte para tratar de quebrar la sólida resistencia de la parte gadafista, afirmaron a EFE fuentes de los rebeldes.

Desde primeras horas de la mañana los insurgentes lanzaron una gran ofensiva desde diversos puntos en dirección al centro de la villa natal del antiguo líder Muamar Gadafi y han conseguido controlar algunos barrios, según las fuentes.

Este ataque coincide con nuevos ataques aéreos de los aparatos de la OTAN que han bombardeado con precisión dos objetivos de la ciudad.

En su avance, los rebeles utilizaron ametralladoras pesadas y lanzacohetes convirtiendo las calles de Sirte en un verdadero campo de batalla.

En algunos casos han hecho prueba de una gran prudencia debido a la presencia de decenas de familias que conviven entre las dos facciones enfrentadas.

Las mismas fuentes señalaron que los francotiradores ubicados en los tejados de los edificios han matado al menos a ocho rebeldes y heridos a otros 80 a lo largo de la mañana.

La cadena de televisión Al Yazira afirmó, por su parte, que el número de insurgentes muertos supera la decena y el de heridos puede llegar a 120.

Pero a pesar de las pérdidas humanas, los combatientes del nuevo régimen han continuado su ataque y han conseguido rodear el hospital Ibn Sina, donde se encuentra refugiado uno de los hijos de Gadafi.

Según Ahmed Bani, portavoz militar del Consejo transitorio libio (CNT, órgano político de los rebeldes), Moatassam habría conseguido huir hacia el sur del país.

En las primeras horas de la tarde de hoy los enfrentamientos han redoblado su ferocidad cuando los rebeldes se han posicionado en la proximidad del centro de conferencias Ouagadougou donde se escondían decenas de elementos pertenecientes a las brigadas fieles al antiguo régimen.

Ha sido en esta zona donde los combates han sido encarnizados pues los gadafistas han utilizado lanzacohetes y armas sofisticadas par repeler el asalto de los alzados.

"Nuestro combatientes han conseguido, hoy, realizar sensibles avances en la batalla por el control de Sirte", declaró Bani a la prensa antes de señalar que esta ciudad, considerado como la segunda capital del país, caerá en manos de las fuerzas del CNT en los próximos días".