El coordinador especial de Naciones Unidas para Líbano, Michael Williams, alertó hoy de que existen nuevas amenazas de que se produzcan ataques contra la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL), que ya fue blanco de atentados en el país los pasados mayo y julio.

"Lamentablemente nadie ha sido capturado por los últimos ataques cometidos contra la FINUL. Tenemos claro que sus responsables siguen en Líbano y podrían tener la intención de llevar a cabo nuevos ataques contra la FINUL u otros objetivos de Naciones Unidas", señaló Williams ante la prensa en la sede central de la ONU.

El coordinador especial para el país árabe, que deja ahora su puesto para ocupar un asiento en la Cámara de los Lores en el Reino Unido, señaló que incluso el Ejército libanés ha avisado a la misión de la ONU de que ha recibido en las últimas semanas "informes creíbles con posibles amenazas".

Un convoy ocupado por "cascos azules" franceses de la FINUL, fuerza que está dirigida por el general español Alberto Asarta, fue atacado en la ciudad de Sidón a finales de julio, mientras que en la misma ciudad pero a finales de mayo se produjo otro ataque contra "cascos azules" italianos.

Con esos antecedentes y otros atentados perpetrados contra intereses de la ONU en otras partes del mundo, Williams reconoció que las autoridades libanesas han aumentado la vigilancia y la seguridad en la sede del organismo en Beirut, e informó de que Naciones Unidas abandonará el edificio que ocupa actualmente por razones de seguridad, ya que cuenta con una fachada de cristal.

En su última conferencia de prensa como coordinador especial, Williams también se refirió a las relaciones entre Israel y Líbano, y aseguró que la situación entre ambos países ha mejorado y que ninguno de los dos quiere ver "una escalada del conflicto".

Entre los aspectos positivos que destacó se encuentran la liberación de presos libaneses por parte de Israel y el retorno de los restos de soldados israelíes realizado por Hizbulá, según recordó Williams, quien aseguró que esos "éxitos" fueron posibles "por los esfuerzos de las partes y el arduo trabajo de la ONU".

Sin embargo, alertó de que ambas partes tienen que demostrar "una voluntad política más fuerte y dar más pasos llenos de valor para que se pueda avanzar de un cese de las hostilidades a un alto el fuego formal" en un momento "de cambio profundo en Oriente Medio y el mundo árabe".

Williams también se refirió a la situación que atraviesa Siria -donde la ONU calcula que la represión ha dejado 2.900 muertos-, que es de "particular preocupación para la estabilidad de Líbano", y se mostró esperanzado en que pronto se inicie "un proceso real de cambio político que guíe al país para salir de su situación actual".