La huelga convocada para hoy y el viernes por la Central Obrera Boliviana (COB), en apoyo a los indígenas que rechazan una carretera que atravesará una reserva natural y para exigir aumentos salariales al presidente Evo Morales, comenzó con escaso seguimiento, según aceptan los líderes sindicales.

El transporte y las actividades productivas, comerciales y financieras funcionan con normalidad esta mañana en La Paz, sede del Gobierno aunque no capital de Bolivia (es Sucre), según comprobaron corresponsales de Efe, y la situación es similar en otras ciudades.

El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Franklin Durán, dijo que los afiliados a esa organización, que no pertenece a la COB, no acatan el paro de 48 horas.

El líder máximo de la COB, el minero Pedro Montes, anunció que los sindicalistas esperan que Morales los reciba en las próximas horas para discutir sus demandas, y adelantó que la huelga puede ser suspendida, dependiendo de los resultados de esa cita.

Otro dirigente de la COB, Simón Quelca, aceptó que "no se está notando el total acatamiento del paro", pero declaró a Efe que varios sectores bloquearán carreteras y calles de ciudades en las próximas horas, y mañana efectuarán una marcha de protesta.

La COB, hasta hace poco aliada de Morales, reclama un aumento salarial de dos puntos porcentuales prometido a maestros y trabajadores de la salud, el grueso de los empleados estatales.

Además, respalda la marcha de los indígenas que se oponen a una carretera financiada y construida por Brasil, porque partirá en dos una reserva natural en la Amazonía.

Tras ser dispersada violentamente por la Policía hace diez días, la marcha está hoy a unos 200 kilómetros de La Paz y se espera que llegue a esta ciudad la próxima semana, para exigir a Morales que frene definitivamente esa obra.

La COB ya encabezó la semana pasada, por los mismos dos motivos, una huelga de 24 horas que fue seguida parcialmente, aunque hubo marchas y bloqueos en varias ciudades.