Las autoridades de Tailandia elevaron hoy a 244 los muertos por las inundaciones en el norte y el centro del país, que han dejado además al menos tres desaparecidos y cerca de tres millones de damnificados.

Los fallecidos perecieron ahogados por causas relacionadas con los temporales que han azotado sin descanso Tailandia desde finales de julio.

La antigua capital de Ayutthaya, situada a unos 100 kilómetros al norte de Bangkok, es una de las más afectadas por el desbordamiento del río Chao Phraya, que anegó hace dos días el complejo histórico declarado patrimonio de la Humanidad en 1991.

En esta provincia, las autoridades han emitido otra alerta a la población ante una nueva subida del nivel del agua a última hora de hoy y el temor que vuelvan a desbordarse los diques de protección que se han levantado con sacos de arena.

Un hospital de la provincia ha tenido que cerrar temporalmente y 17 pacientes que estaban ingresados han tenido que ser trasladados a otros centros.

La riada también ha inundado con unos 2 metros de agua la cárcel provincial de Ayutthaya, donde se ha empezado a evacuar a otras prisiones a 600 de sus 1.766 reclusos, indicó el director general de Prisiones, Somsak Rangsiyopas.

El gobernador de Ayutthaya, Witthaya Piewpong, dijo que el momento más crítico en esta zona se alcanzará en unos tres días, cuando el agua que fluye desde las provincias situadas al norte podría hacer subir el nivel en 50 centímetros.

La Universidad de la Cámara de Comercio de Tailandia estimó hoy que los daños causados por las inundaciones ascenderán a 130.100 millones de bat (4.183 millones de dólares o 3.134 millones de euros).

Según un estudio realizado por este centro, los daños recortarán entre 1 y 1,3 puntos porcentuales el Producto Interior Bruto de Tailandia de este año, que se quedará en un 3,6 por ciento.