Mil familiares de presos de la cárcel venezolana Uribana, ubicada en el occidente del país, se retiraron de la penitenciaría en que se habían "autosecuestrado" como medida de protesta, aunque aún permanecen encerrados otros 500 visitantes, informó hoy una fuente oficial.

Una fuente del Ministerio para el Servicio Penitenciario de Venezuela dijo a Efe que los familiares empezaron a abandonar el internado judicial en la noche del martes, pero no pudo precisar las razones por las que un gran número de parientes, alrededor de 500, se resisten a salir de la cárcel.

"No sabemos qué pasó después que todo iba bien", dijo la fuente.

La ministra de la cartera penitenciaria, Iris Varela, exigió ayer el cese de la protesta en Uribana que se inició el domingo cuando unos 1.500 familiares de los reclusos se negaran a salir tras la jornada de visita.

La ministra habló de "secuestrados" al referirse a los familiares que se encontraban en la prisión y acusó al gobernador del estado Lara, el opositor Henry Falcón, de animar "el secuestro".

La fuente del ministerio señaló que "bajo estas condiciones" la jefa de este despacho no dialogará con quienes mantienen la protesta.

El director del organismo no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado, dijo ayer a Efe que 1.300 de los familiares que iniciaron la protesta son mujeres que reclaman por el retraso procesal.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, creó el Ministerio para el Servicio Penitenciario el pasado 26 de julio, tras superarse la crisis más larga del sistema carcelario nacional en dos penales cercanos a Caracas, donde durante casi un mes un millar de presos resistió con el uso de armas de fuego a un masivo cerco militar.

El Gobierno trata de poner así fin a la crisis provocada por el hacinamiento y el retraso procesal en las 34 cárceles del sistema penitenciario, que con una capacidad para unos 14.500 presos albergan a 44.520, y son escenario de continuos enfrentamientos entre bandas y todo tipo de delitos.

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reportó 476 muertes y 958 heridos en las cárceles del país durante 2010.