La fiscalía alemana ha reanudado centenares de investigaciones archivadas de ex guardias de los campos de exterminio nazis y otros sospechosos que podría ser acusados ahora conforme a un nuevo precedente logrado con la condena del ex obrero automovilístico estadounidense John Demjanjuk, según ha sabido The Associated Press.

Dada la avanzada edad de todos los sospechosos — los más jóvenes median los 89 años — el jefe de la fiscalía alemana dedicada a investigar los crímenes de guerra de la era nazi dijo a la AP que las autoridades no aguardarán a que concluya el proceso de apelación de Demjanjuk.

"No queremos esperar mucho tiempo, por lo que ya hemos iniciado nuestras investigaciones", dijo el fiscal Kurt Schrimm.

Demjanjuk, ahora de 91 años, fue sentenciado en mayo por 28.060 cargos por complicidad de asesinato por trabajar como guardia en el campo de exterminio de Sobibor, en Polonia, durante la ocupación nazi.

Es la primera vez en que los fiscales logran condenar a alguien en un caso de la era nazi sin contar con pruebas directas de que el sospechoso haya participado en una muerte en concreto.

Kurt Schrimm, jefe de la oficina de la fiscalía que investiga crímenes de guerra nazis, dijo que busca a otros posibles sospechosos que podrían seguir vivos y acusarlos una vez que la apelación de Demjanjuk llegue a una audiencia.

"No queremos esperar demasiado, así que de antemano hemos iniciado nuestras investigaciones", dijo el fiscal Schrimm.

Mientras tanto, Efraim Zuroff, el mayor cazador de nazis del Centro Simon Wiesenthal, dijo a la AP que lanzaría una nueva campaña en los próximos dos meses — que sucede a su Operación Ultima Oportunidad — para rastrear a los criminales de guerra nazis restantes.

Agregó que la sentencia a Demjanjuk ha abierto puertas a los fiscales que nunca pensó que podrían ser posibles.

"Podría ser un capítulo final muy interesante", dijo vía telefónica desde Jerusalén. "Esto tiene implicaciones tremendas incluso a estas alturas".

Luego de 18 meses de testimonios, una corte de Munich halló culpable a Demjanjuk y lo sentenció a cinco años de prisión. Demjanjuk, que niega haber trabajado como guardia, se encuentra actualmente libre y vive en el sur de Alemania mientras espera su apelación.