Unas cinco mil personas marcharon hoy por la población colombiana de Fortul (noreste), en demanda de la liberación de una niña de 10 años secuestrada el jueves por desconocidos, acción que causó rechazo generalizado dentro y fuera del país.

La de este lunes fue la segunda marcha que realizan los habitantes de este caserío del departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, que fue aún más numerosa que la primera porque además de los lugareños, también participaron campesinos de otros municipios.

Nohora Muñoz, hija del alcalde de la población, Jorge Enrique Muñoz, fue secuestrada el pasado jueves cuando se dirigía a su escuela en compañía de su mamá, quien recuperó la libertad horas después.

"Libertad, libertad", "queremos libre a Nohora, "no más secuestros", fueron las frases de "combate" de los caminantes que lucían carteles, flores, fotos y todo lo que pudiera recordar a la secuestrada.

Durante la marcha, que partió desde una vía nacional de alto tránsito que une a los municipios de Tame y Saravena, y que llegó a la plaza principal de Fortul, los caminantes tampoco cesaron de exigir a los secuestradores que le respetaran la vida a la pequeña.

Los padres de la menor no estuvieron en la marcha porque no salieron de su vivienda a la espera de una segunda llamada de los secuestradores que el domingo se comunicaron con ellos y les aseguraron que estaba bien de salud.

El domingo pasado, el padre de la menor, señaló a la emisora RCN Radio que "ya sabemos quiénes la tienen", pero agregó que no puede entregar mayores detalles.

Las autoridades no saben quiénes son los secuestradores, pues hay versiones de que podrían ser integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN) e incluso de la delincuencia común.

El papa Benedicto XVI ora por la liberación "inmediata" de la secuestrada, según dijo el embajador de Colombia ante la Santa Sede, César Mauricio Velásquez.

Por su lado, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) se sumó a través de un comunicado al "repudio generalizado" que ha suscitado lo que considera un "acto deplorable" y exigió la "inmediata liberación de Nohora Valentina, por parte de sus secuestradores".

Entre tanto, el gobernador de Arauca, Luis Eduardo Ataya, reiteró que las autoridades tienen rodeados a los secuestradores y que su rescate es inminente.

Tropas del Ejército, la Fuerza Aérea colombiana y uniformados de la Policía, "peinan" la zona en donde se cree que está la niña, mientras que comandos antisecuestro operan desde Arauca, la capital departamental con miras a lograr dar con el paradero de la secuestrada.