El Juzgado Primero de Alto Riesgo suspendió hoy una audiencia judicial en la que definiría si envía o no a juicio al general retirado Héctor Mario López Fuentes, acusado de genocidio en Guatemala.

La titular del tribunal, Carol Patricia Flores, explicó que la suspensión se debió a la inasistencia del imputado, quien se encuentra internado en el hospital militar, por padecer de varias enfermedades.

La defensa presentó un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), en donde se señala que Fuentes, de 81 años, no se presentaría a la diligencia por padecer de cáncer en la vejiga, hipertensión arterial, infección urinaria y mieloma múltiple.

Esta es la segunda vez que Flores se ve en la necesidad de suspender la audiencia debido a quebrantos de salud de Fuentes. La primera vez fue el pasado 21 de septiembre.

La jueza anunció que mañana visitará al acusado para establecer su situación de salud.

Fuentes, quien fue jefe del Estado Mayor de la Defensa entre 1982 y 1983 es acusado de haber cometido genocidio durante el pasado conflicto armado en Guatemala (1960-1996).

La fiscalía le imputa al militar retirado un plan estratégico que tuvo como finalidad eliminar a grupos de indígenas en el departamento noroccidental de Quiché, a los que el Ejército consideraba como colaboradores de la guerrilla.

Fuentes fue capturado en junio pasado en una colonia del norte de la capital.

Según la Asociación para la Justicia y la Reconciliación (AJR), que aglutina a familiares de las víctimas de la guerra, Fuentes fue quien diseño los planes Victoria 82 y Firmeza 83, durante los cuales se ejecutaron más de 400 masacres contra la población indígena.

Fuentes es el único exalto jefe militar detenido en este país centroamericano por los delitos de genocidio.

La guerra interna que acabó el 29 de diciembre de 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y la guerrilla, dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.