Diversos sofás de piel, un piano de cola, mobiliario lujoso, colchones y hasta un león disecado que pertenecieron al exabogado estadounidense Scott Rothstein, sentenciado a 50 años de cárcel por una estafa de 1.200 millones de dólares, serán subastados la próxima semana.

En la subasta, que tendrá lugar en Boca Ratón (Florida), se venderán también vestidos, bolsos y zapatos de diseño que fueron propiedad de la mujer del abogado inhabilitado, Kim Rothstein.

El dinero recaudado servirá para indemnizar a las víctima de la estafa por la que Rothstein fue acusado de cinco delitos de lavado de dinero, crimen organizado y fraude, cargos de los que éste se declaró culpable y fue condenado en junio de 2010.

"Queremos recaudar tanto dinero como podamos para entregárselo a las víctimas" de la estafa, dijo Lamar Fisher, presidente de Fisher Auction, la casa de subastas de Pompano Beach (Florida) escogida por las autoridades para organizar la venta pública de los objetos, que tendrá lugar el 15 de octubre.

El exabogado fue acusado por las autoridades de urdir una gran estafa financiera desde 2005, la mayor jamás registrada en Florida, que se perpetró mediante una estructura piramidal, conocida como esquema Ponzi y por la que ofrecía a los inversores rentabilidades inusualmente altas por sus fondos.

Los beneficios se lograban mediante el pago de sumas supuestamente obtenidas a través de determinados acuerdos legales confidenciales que eran falsos.