Un equipo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) consiguió ayer entrar por primera vez a la ciudad libia de Sirtre, que llevaba sitiada durante semanas y en la que se concentra ahora la lucha armada entre los rebeldes y las fuerzas leales a Muanmar el Gadafi.

El equipo formado por cuatro personas, entre ellas un médico, accedió por tierra a la ciudad y entregó en el hospital de Ibn Sina material quirúrgico para tratar a 200 heridos y 400 litros de petróleo para alimentar el generador eléctrico del hospital, según confirmó hoy a EFE el portavoz del CICR Marçal Izard.

El portavoz calificó de "gran paso" la entrada en Sirtre porque sabían que había muchos heridos y escaso material sanitario en la ciudad, a la que habían intentado acceder en varias ocasiones por mar sin resultado.

Izard explicó que las condiciones de seguridad impidieron al personal de la Cruz Roja quedarse en Sirtre y visitar a los pacientes del hospital, pero sí tuvieron contactos con civiles que les informaron de la necesidad de alimentos, especialmente para niños, y de productos de higiene personal.

"Tras unas horas nuestro equipo regresó a nuestras bases en Misrata, pero estamos analizando la situación para intentar regresar hoy mismo con todo el material que la población pidió", aclaró Izard.

Izard señaló que, aunque el CICR obtuvo garantías de seguridad suficientes por las dos partes del conflicto para enviar personal a Sirtre, el equipo constató que la batalla se producía muy cerca del hospital.

A través de un comunicado, el jefe de la operación, Hichem Khadraoui, subrayó las condiciones "extremadamente difíciles" en las que trabajan en el hospital de Sirtre, con "cada vez más pacientes, escaso material médico, una desesperada necesidad de oxígeno y con las reservas de agua dañadas".

Khadraoui destacó la voluntad del CICR de atender a toda la población civil, no sólo a los heridos de guerra, por lo que aseguró que su equipo regresará a la ciudad lo antes posible con alimentos, especialmente para niños, agua potable y artículos de higiene.

Además, desde el CICR recordaron a las partes implicadas en el conflicto su obligación bajo las leyes internacionales de tomar todas las medidas de precaución necesarias para no atacar civiles y permitir el acceso seguro del personal médico.