Japón levantó el viernes algunas recomendaciones de evacuación en los alrededores de la planta nuclear Dai-ichi de Fukushima devastada por un maremoto para asegurar a decenas de miles de residentes que huyeron de la zona que pueden regresar a sus casas.

Una zona de 20 kilómetros (12 millas) permanecerá restringida alrededor de la planta, la cual resultó severamente dañada por el fenómeno del 11 de marzo que dejó unos 20.000 muertos o desaparecidos en las costas del nordeste de Japón y desencadenó la peor crisis nuclear desde Chernobil.

Pero las autoridades dijeron que levantaron los avisos para cinco municipalidades a 20-30 kilómetros (12-19 millas) de distancia debido a que la planta ha vuelto a una condición relativamente estable y los niveles de radiación se encuentran dentro de los niveles de seguridad.

El ministro ambiental Goshi Hosono dijo que la decisión fue un paso importante hacia la normalización de la región en medio de los esfuerzos por repoblar sus pueblos casi desiertos.

De todos modos las autoridades locales no esperaban que los residentes regresaran enseguida.

Motohoshi Yamada, el alcalde de uno de los pueblos afectados, dijo en una declaración el viernes que se necesitan reparaciones de infraestructura y controles de radiación para que su población vuelva a funcionar.

"Estamos haciendo todo lo que podemos para asegurar a nuestros pobladores que podrán regresar tan pronto como sea posible", dijo Yamada, cuyo pueblo, Hirono, está en el borde de la zona restringida. "En cuanto consideremos que los pobladores puedan regresar a salvo, lo informaremos".

Los avisos de evacuación fueron emitidos el 22 de abril y afectaron a unas 59.000 personas.

El gobierno no ordenó la evacuación de los residentes fuera de la zona de 20 kilómetros. En cambio les advirtió que estuviesen preparados a permanecer en interiores o evacuar en cualquier momento en caso de crisis en la planta. De todos modos muchos se fueron por temor a la contaminación radiactiva y a la falta de servicios públicos.