El Gobierno chileno y los estudiantes continuarán el próximo miércoles las conversaciones para destrabar el conflicto que se mantiene desde hace cuatro meses con una primera reunión de trabajo que estará centrada en la gratuidad de la educación.

Ese fue el principal resultado del encuentro que el ministro de Educación, Felipe Bulnes, sostuvo este jueves con representantes de los estudiantes universitarios y secundarios y del Colegio de Profesores, apenas tres horas después de que estos protagonizaran una masiva marcha en la capital.

La cita, que se prolongó durante dos horas y media, finalizó una hora antes de que el presidente, Sebastián Piñera, ofrezca una cadena nacional de radio y televisión en la que se espera que dé a conocer los detalles del Presupuesto para 2012, y en especial, la partida para educación.

"Fue una reunión compleja, que al final terminó con un buen paso que es tener una próxima reunión ya de trabajo el próximo miércoles", declaró Bulnes, quien precisó que el primer asunto a discutir será la gratuidad de la educación.

"Hubo tensiones, pero logramos hacer prevalecer una de nuestras demandas principales, que es el de la gratuidad, que va ser el principal tema que se discuta en la próxima reunión", coincidió la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo.

Hasta ahora, el Gobierno ha visto con recelo avanzar hacia la gratuidad total y argumenta que no sería justo que quienes pueden pagar por la educación no lo hagan.

"Para el Gobierno hablar de gratuidad significará tratar todos los temas que convenimos con los propios estudiantes, el tema de becas, el tema de aporte a las universidades", apuntó Bulnes.

Con la reunión de hoy se retomó además el diálogo entre el Gobierno y los líderes del movimiento estudiantil, que había quedado en suspenso desde la cita que el pasado 3 de septiembre encabezó el presidente Piñera.

Este encuentro fue posible después de que los estudiantes aceptaran el pasado martes sentarse a dialogar con el Gobierno, pero sin deponer las movilizaciones ni regresar a las clases, punto este último por el que el Ejecutivo había abogado.

"Nosotros le hemos planteado a los estudiantes que teníamos la expectativa de ver un primer gran gesto que fuera la vuelta a clases pensando en la normalización de las actividades académicas a nivel tanto escolar como universitario", indicó el ministro.

Por ello, explicó Bulnes, si los estudiantes no vuelven a clases, el Gobierno no accederá a reprogramar el año académico.

Esta misma postura defendió el ministro en la reunión que sostuvo horas antes con el Consejo de Rectores, quienes pidieron a los alumnos que retornen a clases y al Ejecutivo, que extienda el plazo de cierre del primer semestre, fijado para el 7 de octubre, hasta fines de ese mes.

"Lamentablemente, al iniciar las conversaciones nos encontramos con varias trabas. Se puso en una primera instancia como condición el regreso a clases y no se respetó el acuerdo de que hubiera un actuario (que se redactara un acta)", apuntó Camila Vallejo. EFE