Las negociaciones sobre una resolución contra Siria continuaron hoy entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, donde los países de la Unión Europea (UE) esperan que se apruebe "pronto" su última propuesta de condena al régimen de Damasco por la represión contra los manifestantes.

Fuentes diplomáticas europeas explicaron a Efe que los quince miembros del Consejo de Seguridad siguen negociando para acercar posturas y poder someter a voto en los próximos días -"previsiblemente el lunes o el martes"- el proyecto de resolución que han preparado Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal.

Los cuatro miembros de la UE que ocupan un lugar en el máximo órgano internacional de seguridad esperaban votar este viernes su propuesta de resolución, pero los esfuerzos diplomáticos de esta semana no dieron los frutos deseados y todavía no han logrado el respaldo de Rusia al texto, según indicaron las mismas fuentes.

Los países europeos presentaron el pasado miércoles un proyecto de resolución con una "fuerte condena por parte de la comunidad internacional ante la represión que sigue adelante en Siria", pero en el que no incluyeron sanciones inmediatas contra el régimen del presidente Bachar al Asad.

Ese texto sí que contempla "amenazas" de futuras sanciones o medidas concretas por parte del Consejo de Seguridad si el Gobierno sirio no acaba con la represión en unos plazos concretos, pero esa apuesta no ha convencido de momento a Moscú, que es ahora mismo el mayor opositor dentro del Consejo a cualquier acción contra Damasco.

En los meses que dura en Siria la represión, Rusia y China, apoyados por Brasil, India y Sudáfrica, se han opuesto a que el Consejo de Seguridad apruebe cualquier resolución de condena a Siria, sobre todo si ésta incluía sanciones como han pedido en varias ocasiones los europeos, respaldados por Estados Unidos.

Según fuentes diplomáticas dentro del Consejo, "incluso China y Brasil" han cedido ahora ante la presión europea y ya no respaldan la postura de Rusia, miembro permanente y con poder de veto en el órgano, al que ahora mismo sólo respaldaría India.

Moscú también presentó el mismo miércoles un proyecto de resolución paralelo al europeo, que pide el cese de la violencia -sin referirse al Gobierno del presidente Al Asad- y que apuesta por que se inicie un proceso de diálogo que conduzca a reformas políticas.

Las delegaciones europeas y la rusa reconocieron estos días en la ONU que trataban de acercar posturas para aprobar un texto único, pero hoy el embajador ruso, Vitaly Churkin, explicó ante la prensa que "todavía hay dos textos sobre la mesa", aunque evitó detallar cuál es el ambiente actual de las negociaciones.

Fuentes diplomáticas señalaron a Efe que la voluntad de Moscú ahora mismo es "ganar tiempo" debido a "los lazos tan estrechos que mantiene con Damasco y el régimen de Al Asad", mientras que los esfuerzos se centrarían ahora en evitar el posible veto ruso al texto europeo y obtener una abstención, lo que daría luz verde a la resolución.

El Consejo de Seguridad ha sido incapaz hasta el momento de aprobar una resolución de condena a Damasco, aunque sí adoptó en agosto una declaración presidencial -texto de menor rango- en el que condenó la represión de Al Asad, aunque el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha pedido mayores acciones en distintas ocasiones.

Entre tanto, al menos 23 personas murieron este viernes en Siria y varias resultaron heridas por disparos de las fuerzas de seguridad en una nueva jornada de protestas contra el régimen sirio, según denunciaron grupos opositores y asociaciones sirias de derechos humanos.