El papa Benedicto XVI recibió hoy en su residencia de verano de Castel Gandolfo, a unos 30 kilómetros al sur de Roma, al arzobispo Hilarión, "ministro de exteriores" del Patriarcado ortodoxo de Moscú, informó el Vaticano.

Debido a que se trató de una visita privada y como es norma en la Santa Sede, el Vaticano no informó de lo hablado en el encuentro, el segundo que mantienen tras la reunión que celebraron en ese mismo lugar en septiembre de 2009.

En aquella ocasión, Hilarión señaló que aunque él desea un encuentro entre el Pontífice y el patriarca Kiril, de momento no se podía prever "ni cuándo será, ni el lugar".

Hilarión, que ocupa el puesto dejado por el actual Patriarca Kiril (elegido a finales de enero de 2009 tras la muerte de Alexis II), destacó asimismo que católicos y ortodoxos tienen posiciones comunes en "casi todo" y destacó la defensa de los valores cristianos, la familia, el medio ambiente, la dignidad humana y la justicia social.

Las relaciones entre el Vaticano y la Iglesia ortodoxa rusa sufrieron un importante deterioro en los últimos años del papado de Juan Pablo II, debido a su decisión de reorganizar la Iglesia Católica en Rusia creando cuatro diócesis, lo que fue visto por los ortodoxos como una agresión.

Tras la muerte de Juan Pablo II en 2005 y la elección de Benedicto XVI las relaciones mejoraron, aunque de vez en cuando continúan las insinuaciones de proselitismo.

El Patriarcado ortodoxo de Moscú cuenta con unos 100 millones de fieles y está considerado como el más poderoso de los ortodoxos.

Juan Pablo II murió sin pisar tierra rusa por sus discrepancias con Alexis II, fallecido en diciembre de 2008.

La llegada de Kiril, que visitó el Vaticano cuando era "ministro de Exteriores" y se reunió con Benedicto XVI, puede allanar el terreno a un histórico viaje del papa Ratzinger a Moscú.